Thursday 17 January 2019

Public Affairs Agenda 11.11.2016

trump

DONALD TRUMP – DE MAGNATE INMOBILIARIO A PRESIDENTE DE LOS ESTADO UNIDOS.

El pasado martes 8 de Noviembre, el pueblo norteamericano eligió a su 45° presidente, con un desenlace sorpresivo para el Mundo pero en tono con el estado de situación político-social que transita el país. Donald Tump, el magnate inmobiliario ganó las elecciones.

El resultado de las elecciones fue peleado, con una mínima diferencia entre los dos candidatos más impopulares que tuvo como protagonistas una campaña presidencial en Estados Unidos. El outsider Donald Trump obtuvo un 47,8% de los votos mientras que su oponente, la demócrata Hillary Clinton un 47,4%. Con estos números el republicano se adueñó de 279 votos del colegio electoral, 9 más de los necesarios para acceder a la Casa Blanca.

A un paso de convertirse en uno de los hombres más poderosos del mundo (o porque no decir el mas poderoso), veamos ¿Quién es Donald Trump? Oriundo de la ciudad de New York y descendiente de inmigrantes (su madre era de nacionalidad escocesa y sus abuelos paternos alemanes), su padre era un importante empresario inmobiliario que le dejo en herencia la empresa “Trump Organization”, que luego el logro con osadas decisiones y estrategias posicionarla como uno de las empresas más importantes del país y el como uno de los empresarios más ricos del mundo.

La construcción del Grand Hyatt (1980) y la apertura de la Trump Tower (1982) le permitieron a Trump conseguir atención de los medios de espectáculos y del mundo de la economía. Fama que luego profundizo como conductor del reality show ‘The Apprentice’.

Desde 1999 empezó a interiorizarse con la política, en varias ocasiones estuvo cercano a presentarse como candidato, entre ellas, en 2012 cuando coqueteó con la posibilidad de postularse por el partido republicado, pero terminó apoyando a Mitt Rooney. En junio del 2015, oficializó su precandidatura para las elecciones de noviembre de 2016, utilizando como slogan de campaña “Make America Great Again”, con la intención de invocar y revitalizar ese sueño americano que lleva varios años en quiebra y que se terminó de romper después de la crisis de 2008.

En 2015, por la falta de experiencia y por algunos rasgos de personalidad que lo hacen ser, por lo menos, polémico y políticamente incorrecto, muchos apostaban que no ganaba la interna del partido republicano. Un poco más de un año después los resultados muestran lo equivocados que estaban.

 

UN NUEVO PANORAMA PARA ARGENTINA Y LA REGIÓN

La victoria de Donald Trump en las elecciones del 8 de noviembre no sólo fue inesperada en la esfera política estadounidense sino que significo un cambio de esquema en las proyecciones de los países latinoamericanos. Con excepción de Rusia -el único país que apoyó la candidatura del republicano-, los principales mercados financieros recibieron la noticia de forma negativa, con bajas de hasta 5 puntos incluyendo plazas como Nasdaq, Dow Jones, Standard & Poor’s 500 y  el IPC de México.

Esto se debió a que, de ser consecuente con sus promesas de campaña, Trump llevaría a los Estados Unidos a un cierre sobre sí mismo: buscando repatriar inversiones e industrias productivas y limitando los acuerdos de librecomercio multi y bilaterales. En el mediano plazo, tales medidas llevarían a un aumento de las tasas por parte de la Reserva Federal, encareciendo el financiamiento internacional -como gran parte de la deuda tomada por Argentina en los últimos meses-; mientras que, en el plano comercial, la contención a los productos asiáticos provocaría que estos excedentes desborden hacia otros destinos, entre ellos Latinoamérica. No obstante, pueden generarse ciertas oportunidades, por ejemplo, en algunos segmentos de commodities, dado que es probable que la colocación de productos norteamericanos se vea reducida como contrapartida por su política proteccionista.

En este contexto, Argentina se encuentra ante un desafío que deberá resolver con cintura política: habiendo reanudado una intensa agenda con la saliente administración Obama, apostaba -como la mayoría de los países en la región- a una continuidad a través de una victoria de Hillary Clinton, con quien ya había comenzado a trabajar para lograr vínculos fluidos. Ante los resultados inesperados, se reinicia la relación entre ambos gobiernos, condicionando el respaldo sobre el que Mauricio Macri apoyó su estrategia internacional.

Si bien sólo queda esperar para saber exactamente hasta dónde llegarán las reformas de la nueva Casa Blanca, el gobierno argentino deberá estar abierto al acercamiento de nuevos aliados estratégicos y de negocios en el plano internacional ante un nuevo escenario imprevisto.

Sobre el autor

Licenciada en Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina (UCA), se unió a Edelman en Junio del 2016 como Ejecutiva de Cuentas en la práctica de Asuntos Públicos. Esta cursando un posgrado en Opinion Publica y Comunicación Politica en FLACSO.