Friday 24 March 2017

La comunicación de la justicia y la política

Frase de la Semana

“Queremos que los jueces terminen de una vez de demorar causas. La corrupción debe ser política de Estado, si no lo es, se pierde credibilidad”

Dr. Ricardo Lorenzetti (Presidente Corte Suprema de Justicia) – 07/04/2016

Cuando asumió el gobierno de Cambiemos en diciembre se repetía constantemente la capacidad que tenía para comunicar. Sus formas en términos de comunicación eran analizadas en todos los medios; hasta existe bibliografía sobre ello. Pero tal vez prematuramente perdimos la objetividad necesaria para entender que veníamos de una campaña política y no estábamos en modo gestión diaria.

No es lo mismo hacer campaña que gestionar. Aunque cuando uno gestiona hace campaña de alguna manera. Y no es lo mismo comunicar durante una campaña, que cuando uno es gobierno con plena facultad sobre sus acciones. Pero en los últimos días desde el PRO en particular y Cambiemos en general, dejaron ver algunas contradicciones. Tampoco es lo mismo la exposición como gobierno cuando Macri era el alcalde porteño que cuando es Presidente. Esta puede ser la primera lección.

Lo acontecido alrededor del Presidente y de los “Panamá Papers” mostró algunos sinsabores. Si Macri no declaró lo que tenía que declarar sobre supuestas participaciones en sociedades off shore pasa a ser determinante cuando desde lo discursivo se construyó un mensaje muy fuerte sobre la transparencia de su gobierno y quienes lo componen. En efecto, fue uno de los pilares de la campaña de Cambiemos. Pero además el Gobierno actual se apresta a tratar proyectos sobre la materia y a participar en la Cumbre de Londres por la transparencia y el impulso del plan de Gobiernos Abierto, donde Laura Alonso (titular de la oficina anticorrupción) formaría parte de la delegación argentina. El destino a veces puede ser ingrato.

Precisamente Alonso, quien con el aval de Macri logró modificar el estatuto de la oficina que dirige para que pueda asumir ya que es politóloga y no abogada como establecía la ley, salió en estos días a defender al Presidente cuando su rol en todo caso es investigarlo y averiguar sobre su accionar al igual que al resto de los dirigentes que forman parte de un gobierno. Pero el problema de ese rol en realidad radica en su origen, porque le permite al titular del Poder Ejecutivo designar a un funcionario de su confianza para ese cargo. Cuando quizás sería mejor que sea algo similar a lo que sucede con la AGN, escogido por la oposición, corriendo el riesgo de generar investigaciones sólo con el fin de perseguir a autoridades. En fin es un tema que debe discutirse nuevamente.

Pero Alonso no estuvo sola al momento de defender la actitud del Primer Mandatario. Cambiemos optó por dos figuras de peso dentro de la estructura para salir a validar el comportamiento presidencial. No es casual que Gabriela Michetti y Elisa Carrio hayan sido las primeras voceras. Ambas tienen un amplio apoyo popular en términos de imagen positiva; sobre todo “Lilita” quien recibió de alguien los papeles de Franco Macri, el padre del Mauricio, para mostrar ante la TV que no había nada raro. Otra casualidad del destino ya que hasta no hace mucho tiempo la misma Diputada criticaba a su aliado por las escuchas ilegales que la justicia, básicamente Norberto Oyarbide, encontró en él como autor intelectual. A propósito del mencionado juez, sería bueno que no acepten su renuncia justo cuando estaba tan cerca de ser sometido a juicio político. Eso también sería respetar a las instituciones.

Pero hablamos de justicia, y nos obliga a evaluar su actitud. Las últimas declaraciones del Presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti llaman la atención. Si uno lo escucha con atención da la sensación que el Dr. Lorenzetti se hizo cargo de tamaña responsabilidad hace un par de días cuando es miembro del Poder Judicial hace muchísimos años llegando a la máxima responsabilidad a partir de 2007. Pero siendo un poco más crítico, los jueces federales que no actuaron con tanta celeridad durante los últimos años ahora sí lo hacen. Tal vez estaban esperando ese mensaje que nunca se había hecho tan explícito o que se haga público un video donde había gente contando dinero (el video es de 2012, y sólo se mediatizó porque la justicia ya lo tenía entre sus manos).

Cuando la semana anterior se reunieron los tres principales responsables políticos de Cambiemos, Elisa Carrio, Ernesto Sanz y Mauricio Macri también se generaron diversas interpretaciones de la reunión. Los únicos que dijeron algo al respecto fueron Carrio y Macri, pero según algunos allegados esa reunión en realidad era para que Macri le informe ambos dirigentes que saldría la publicación sobre los “Panamá papers” (las excusas fueron las declaraciones de Carrio sobre el ajuste tarifario y el rol de Daniel Angelici en la justicia como supuesto operador de Macri). Si ellos dos dicen algo en contra del Presidente, el kirchnerismo tendría armas para exponerlo aún más. Porque a pesar de tener a la ex Presidente a punto de presentarse en los tribunales de Comodoro Py, siempre se las rebuscan para ser noticia.

Mientras el ex Senador mendocino mantiene su perfil bajo y espera una oportunidad en el gabinete nacional, Carrio está pasando a ser un problema precisamente desde el punto de vista comunicacional de Cambiemos. No hay unificación en los mensajes, y a Carrio es difícil controlarla cuando tiene algo metido en la cabeza. Durante la campaña, Emilio Monzó se encargaba de reunirse semanalmente con ella y no ponía objeciones sobre el interlocutor. Pero ahora que Macri es Presidente, cargo que alcanzó en parte por el apoyo intelectual y personal que la líder de la CC/ARI le otorgó, sólo admite reunirse con él y con nadie más. No sirve tampoco que lo llame Marcos Peña con quien tiene una buena relación y es el hombre más cercano a Macri en el día a día.

El ex Presidente de Boca Jrs. tardó en dar explicaciones. Pero no porque no haya expresada públicamente nada, porque de hecho sí lo hizo. Pero podría haberlo evitado cuando los periodistas le dieron la oportunidad de aclarar su postura antes de hacerse pública la noticia. Prefirió el silencio y emitir un frio comunicado de Presidencia. Ante la escalada de críticas, su equipo, optó primero por voceras aceptadas socialmente y luego por una conferencia de prensa del Jefe de Gabinete acompañado por el Ministro de Justicia de la Nación (que no dijo nada). Sin embargo, como la gente quería escucharlo, en medio de un acto para anunciar proyectos sobre transparencia precisamente, el Presidente informó que se auto denunciaría ante la justicia para lo investigue cuando ya pesaba sobre él una imputación.

Si Macri es inocente o si no omitió maliciosamente esa declaración será competencia de la justicia ahora. Pero lo que Cambiemos no puede darse el lujo de hacer, y mucho menos Mauricio Macri, es subestimar a la gente y abusar desde los comunicacional. Tal vez debamos pensar que sobredimensionamos sus capacidades comunicacionales porque no es la primera vez que dicen una cosa y hacen otra. Y el nivel de exposición y críticas constantes, a algunos los abruman.

Porque como ya hemos dicho hay que ser y parecer y sobre todo mucho más si uno es el titular de la Primera Magistratura Nacional. La gente quiere unificación de criterios, porque a pesar que todavía resistamos en gran medida las decisiones en materia económica que se están tomando y que son necesarias, la luna de miel no dura mucho tiempo. Y no se puede hacer política solamente sobre la decisión de meter presos a todos los responsables de la corrupción durante la gestión anterior. Porque la justicia, nos gusté o no, se convirtió en un partido político que compite y no muestra, todavía, rasgos de independencia lamentablemente.

Sobre el autor

Mariano Vila is the Public Affairs Director at Edelman Argentina. He is in charge of developing governmental relations´ strategies for clients, like monitoring, warning systems, relationship and influence and strategic partnership. Lately he has worked with companies as MasterCard, Tyco/ADT, HP, SCJ and Bridgestone among others. He developed his career in the area of Tourism of the Argentinean National Government, where he served as Head of Product and Networking Area and as Market Manager for the long haul markets at the National Institute of Tourism Promotion (INPROTUR), of the National Tourism Ministry. Mariano has a degree in Political Science in the Pontificia Universidad Católica Argentina. He is a member of the Corporate commission of the Public Relations Council. He is fluent in Spanish, English and Portuguese and he knows about social media and web 2.0 strategies.