Thursday 20 July 2017

Cambiemos se enojó

Frase de la Semana

“Yo no soy el dueño del Senado…debería haber transitado el camino del consenso”

Dr. Miguel A. Pichetto (Senador Nacional) – 29/04/2016

Mientras el Presidente Mauricio Macri y todo su equipo insisten que a partir del segundo semestre, la situación económica va a cambiar y los índices de inflación disminuirán “drásticamente”, la parte política comienza a mostrar más diferencias que similitudes.

Esta semana se pudieron observar tres hechos, que de manera aislada pueden decir poco, pero si le buscamos un hilo conductor dicen mucho más. Cambiemos mostró cintura política en la negociación con Gobernadores y legisladores de la mayoría de los partidos, para aprobar la derogación de las leyes cerrojo y pago soberano que permitieron, tras la re negociación con los fondos buitres, que Argentina salga del default tras 15 años. Pero la discusión sobre la ley anti despidos está dejando “ganadores” y “perdedores”.

Pese al intento de los dirigentes del oficialismo para que el proyecto no avance en la Cámara Alta, el mismo obtuvo media sanción. Ni siquiera la amenaza, del mismo Macri, de vetar la ley en caso que esta se apruebe alcanzó. Entonces la buena o cordial relación que Cambiemos demostraba tener con muchos dirigentes del peronismo, comenzó a resquebrajarse. Esto es política de todas maneras, y nadie tiene que ofenderse porque el que lo hace realmente termina perdiendo.

En cuanto a los momentos de las semanas, el primero se vio en la Cámara Baja cuando el Jefe de Gabinete Marcos Peña fue a presentar ante los diputados los primeros meses de gestión. No es normal ver a Peña cruzarse públicamente chicanas con miembros de la oposición, en este caso con dirigente de La Cámpora. Pero la situación hizo que se vea desbordado y reaccione si pensar, o quizás es parte de un cambio de estrategia discursiva para demostrar que nadie le marcará la cancha a este Gobierno. Ni siquiera los sindicalistas que marchan por estas horas en Buenos Aires y todo el país en contra de las medidas de la administración nacional.

Con respecto al segundo y tercer momento se dieron casi en simultáneo. El más impactante, desde la comunicación no verbal inclusive, fue lo que dijo el Presidente de la Nación durante un acto en Ezeiza cuando presentó el Plan Nacional de Viviendas. Se lo notó muy enojado con el avance del proyecto en cuestión, y responsabilizó directamente al Senador Pichetto básicamente por sus contradicciones entre lo que dice y hace.

El puño cerrado golpeando contra el atril al momento que lo decía, fue al menos llamativo. Realmente es un signo que algo le preocupa seriamente y que nota que el margen del tiempo se achica. No alcanza sólo con las declaraciones del Presidente Provisional del Senado, Federico Pinedo, diciendo que en Diputados el proyecto no va a avanzar. Sin embargo siempre hay ganadores en toda discusión política. Y Sergio Massa de nuevo se vuelve a centrar como el tercero en discordia, algo que le gusta pero sobre todo le sirve.

El tercero fue del Ministro del Interior, Rogelio Frigerio. El Ministro, uno de los más políticos de la gestión macrista, advirtió que algunos empresarios ya le habían dicho que pensaban despedir personal antes que esta ley se apruebe. No es la primera vez que Frigerio “se mete” en temas que no son de su área específica. Si bien él mismo negoció con algunos gobernadores para que sus representantes en el Congreso no avancen con este debate, no es algo de su agenda diaria. Pero ante la falta de voceros, como debería ser el propio Ministro de Trabajo Jorge Triaca, todo sirve. El ex titular del Banco Ciudad se había sumergido en la discusión sobre la medición de la inflación por parte del nuevo Indec, que terminó luego con la salida de la Directora Técnica Graciela Bevacqua.

Lo más raro de esto último es que el Ministro use esas supuestas declaraciones de algunos empresarios como amenaza también. Porque en realidad el problema no está sólo en si estas despiden o no. Sino en por qué lo hacen. Sobre esos temas debería preocuparse antes de “lavarse las manos” delegando el tema simplemente en la discusión en el recinto parlamentario.

Nadie pretende, salvo algunos supuestos genios intelectuales K, que a este Gobierno le vaya mal. Porque de suceder eso, al país le irá mal. El tema es que muchos deberían entender y dimensionar el lugar que ocupan y la responsabilidad que tienen. La intolerancia que demuestran muchos sectores es parte de las reglas de juego de la política argentina. No hay margen de tiempo, la gente ya esperó demasiado y las críticas son necesarias.

 

Sobre el autor

Gonzalo Plecity is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He hold a BA in International Relations at the University of the Salvador. Previously, he worked as Operations and Supplies Officer in Pleamar Srl.