Tuesday 26 March 2019

Como en una partida de ajedrez

Frase de la Semana

“Es tiempo de diálogo entre Argentina y Reino Unido por Malvinas”

Francisco (Sumo Pontifice) – 19/08/2015

La campaña fuerte de cara a las generales comenzará en septiembre. Las inundaciones en la provincia de Buenos Aires y Santa Fe (con menos cobertura en los medios) de a poco van desapareciendo de la agenda pública como tema del momento.

De todas maneras, los principales candidatos a suceder a la Dra. Cristina Fernández de Kirchner comenzaron a tejer sus estrategias para capitalizar lo que ya obtuvieron, pero también para tratar de captar los votos que necesitan para ganar en primera vuelta (?). La provincia de Tucumán, es la primera vidriera pública que optaron dos de los tres máximos protagonistas de esta contienda.

El próximo domingo, la provincia norteña tendrá elecciones provinciales. Serán de la partida más de 25.000 candidatos para tan solo 350 cargos, entre los que se destacan Gobernador, Vicegobernador, Legisladores provinciales e Intendentes. Tanto Mauricio Macri como Daniel Scioli necesitan mostrarse con un ganador ya que ésta elección será una de las últimas (importantes) antes de las generales a la Presidencia. Para ambos significaría un buen arranque, analizándolo políticamente, de la segunda parte de la campaña si obviamos las inundaciones indubitablemente.

Para Scioli es más fácil explicar la foto con el candidato tucumano, Juan Manzúr que para Macri con José Cano. El jefe porteño apoya a un hombre fuerte del radicalismo que junto con Julio Cobos y Gerardo Morales entre otros, abogaban por un acuerdo más amplio incluyendo al Frente Renovador cuando se realizó la convención radical a principios de año. Sin embargo, en caso de terminar ganador, podría aprovechar mucho más ese rédito ya que el espacio que representa el candidato del oficialismo nacional sería destronado después de doce años de gobierno interrumpido, rodeado entre uno de los índices más altos no sólo de imagen negativa, sino también de corrupción. No sería nada malo para la provincia que esto ocurra.

De todas formas, Tucumán será sólo una etapa en la estrategia de campaña. Ambos miran hacia el Frente UNA, y particularmente hacia el voto peronista que concentra el Gobernador José Manuel de la Sota. Este le aportó a UNA, algo así como 7 puntos de los 20 que sacó en la interna junto a Sergio Massa. La diferencia entre el voto del Frente Renovador y el de Democracia Cristiana, el partido del cordobés, es que el voto más peronista puede quedarse dentro de UNA o migrar hacia Daniel Scioli principalmente, porque él se presenta como el aglutinador del partido justicialista con un sinfín de Gobernadores que lo respaldan.

Debemos interpretar que el voto del Frente Renovador en particular conserva gran parte del voto anti K, pero no necesariamente es opositor. El voto 100% opositor se ubica principalmente con el Frente Cambiemos, representando en gran parte con Mauricio Macri. El Jefe de Gobierno porteño, debe trabajar en primera medida para que los votos de la Coalición Cívica y de la UCR se mantengan detrás de él. Porque también es probable que el voto radical (de magro resultado si lo analizamos objetivamente) pueda tener una porción que apoye a otros candidatos como Margarita Stolbizer del Frente Progresistas.

El Frente UNA es de alguna manera quien puede tener la llave para que haya un ganador en primera vuelta o tengamos otra elección en noviembre. Massa, en campaña con de la Sota, apuesta a conservar el piso que obtuvieron, tarea para nada fácil. De la Sota por ahora apuesta a trabajar con el tigrense para que esto suceda. Organizaron una primera jornada donde entre otras cosas aunaron criterios de campaña, y se disputaron fidelidad mutua. Aunque dentro del peronismo, porque Massa se autodefine bajo esa condición también, no es garantía de nada. De la Sota necesita al menos asegurarse que sus candidatos a legisladores nacionales, ingresen al Congreso para tener una base de poder si quiere incursionar por esos lados en 2017.

El sciolismo y el macrismo, en diferentes momentos, tratarán de seducir a esos votantes. Pero antes deben re ordenar sus frentes internos. La gestión bonaerense tiene que terminar de sortear los efectos pos inundaciones y trabajar, en la medida de lo posible, en “limpiar” la imagen de Aníbal Fernández como candidato a Gobernador, ya que lo van a necesitar. Además, si quieren alcanzar al votante de UNA, Scioli deberá jugar un poco más con “la ambigüedad” para no perder el respaldo K, pero para obtener la confianza del independiente. Si llega a obtener los 45 puntos en esta primera vuelta para evitar el balotaje es la gran incógnita. Por ahora parece difícil, aunque no descartan sacarle 10 puntos al segundo y quedarse así con la victoria (superando los 40 puntos claro está).

Por su parte Macri, envalentonado con la buena elección de Vidal, aprovechó lo máximo posible su perfil los primeros días pasadas las PASO. Ahora debe generar un clima de convivencia entre sus socios de Cambiemos. Elisa Carrió seguramente continúe diciendo lo que él no puede decir, con todo lo que ello significa; la Diputada hace todo para que los K no ganen, pero es una bomba a punto de explotar permanentemente a través de sus declaraciones. Por el lado del radicalismo, a partir de los resultados obtenidos tiene que hacerlos sentir importantes pero no determinantes. Quien ganó fue él, quien impone las condiciones es él también (aquí radica parte de la explicación a la negativa de hacer algo más, dentro de lo que la ley permite, con el massismo). No nos debería sorprender que anuncie públicamente que Ernesto Sanz será su Ministro de… en lo que queda de campaña, si es electo Primer Mandatario. Esto podría servir como herramienta de seducción para contener el voto de los correligionarios.

Pero Sanz, por su cuenta tiene que evitar ser considerado como un “entregador” del partido del centenario en manos de PRO. Ya tuvo varios cortocircuitos sobre todo con el Ing. Cobos. Los tuvo pos Convención de Gualeguaychú, y ahora parecerían recrudecer ya que el Vicepresidente tiene otro poder de negociación. Tras los muy buenos resultados que obtuvo en Mendoza (inclusive con más votos que Sanz) se posiciona distinto.

Sin duda estamos en la mitad de una nueva partida de ajedrez. Todos estudian sus propios movimientos, y los ajenos también. Cada uno buscará tener el jaque mate en sus manos. ¿Será en octubre? Aún no lo sabemos.

Sobre el autor

Gonzalo Plecity is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He hold a BA in International Relations at the University of the Salvador. Previously, he worked as Operations and Supplies Officer in Pleamar Srl.