Wednesday 19 June 2019

El círculo cromático de la política

Frase de la Semana

“Dudo, conociéndola como la conozco, que quiera ser candidata a algo” (sobre la posibilidad de que CFK sea candidata)

Dr. Aníbal Fernández (Jefe de Gabinete de Ministros) – 19/03/2015

La política argentina está suscitada a un círculo de colores. Si queremos ser más técnicos, podríamos pensar en un círculo cromático que clasifica la escala de colores. Los principales partidos tienen un color que los identifica. Uno de los primarios es el rojo. Y precisamente este color, representado por la UCR, tuvo su Convención Nacional la semana pasada donde se acordó, por lo menos en parte, que irán a una interna con el PRO (el amarillo, otro color primario) y con la Coalición Cívica.

Así, los colores empiezan a mezclarse. El círculo cromático detalla como la mezcla de estos, pueden formar nuevas tonalidades. Esa conjunción comenzó a vislumbrarse en Entre Ríos. Allí el PRO se coló en una convención que no le es propia. Como dicen algunos, Macri logró condicionar al partido del centenario en la conducción de Sanz. Lo cierto es que el radicalismo, después de mucho tiempo, tenía nuevamente la posibilidad de poder tener un candidato propio. Lo tiene, es verdad, pero todo parece indicar que servirá para legitimar la candidatura, tras PASO, del alcalde porteño y no de otro correligionario.

Los rojos y los amarillos por ahora no se combinaron. Sólo amagan. Tienen por delante algunos desafíos para mostrarle a la sociedad que no son una mera unión electoral. La primera discusión radica sobre quién se adueña de la palabra CAMBIO. Tanto Macri como Sanz dicen que son el cambio. Pero estamos hablando del mismo cambio o en realidad tienen diversas concepciones. Aún no lo sabemos. Sanz está dispuesto a dar pelea y según sus propias palabras, quiere ser él quien encabece la fórmula en las presidenciales de octubre.

Pero Macri tiene la misma intensión. Su estrategia comenzó por organizar una cena con un precio por cubierto más que interesante. Con lo recaudado aseguran que podrán costear la campaña. Otra realidad muy distinta tiene el radicalismo. Macri cuenta con una estructura de campaña más grande, mientras que carece de presencia territorial. Algo que si tienen los rojos. Qué tiene más peso es otra de las grandes incógnitas. Se puede pensar entonces que con el afán de ser gobierno, Sanz termine bajándose antes de la PASO para sellar un acuerdo con el Jefe de Gobierno porteño, y quedaría sólo la Diputada Carrió para legitimar esa fórmula. Claro está, que si sucede esto, Sanz deberá dar explicaciones a sus compañeros después de tanta batalla interna para acordar con el PRO.

En la otra esquina quedaron los “derrotados” de esta Convención roja. El Senador Nacional Gerardo Morales, que junto a su par de Formosa Luis Naidenoff y al Diputado José Cano, buscaba imponer la idea de una interna más amplia que incluyera el Frente Renovador. Finalmente esto no sucedió, y ahora deberán ver cómo ganan en sus distritos frente al peronismo. En los tres casos suponían la necesidad de una pata pejotista ya que el peronismo está muy asentado en esos distritos. Ahora deberán reorientar su estrategia ya que su referente nacional comienza a perder terreno.

También debemos mencionar a los radicales más ortodoxos. Julio Cobos y Ricardo Alfonsín por ejemplo querían impulsar un candidato propio. En el caso del mendocino era tratar de generar una estrategia más parecida a la de Morales que a la de Sanz. Algo que incluya al massismo. Pero Cobos no tuvo opción, y terminó resignando la candidatura presidencial, y apuesta a criticar a Macri con lo que le puede significar a Sanz. En el caso de Alfonsín, y la provincia es un poco más difícil ya que aún no tienen un candidato para la provincia más importante del país.

Finalmente el peronismo/kirchnerismo y los naranjas dejaron sus diferencias de lado por un rato, y abrazaron la idea de “la repetición de la Alianza” tras los resultados del fin de semana pasado. Desde todos los sectores volvieron a criticar su decisión entendiendo que no sirve juntarse por juntarse sino hay un plan de gobierno. En parte con cierta lógica, porque si uno investiga internamente la UCR, el PRO y la CC poco tienen que ver entre sí, salvo la idea de derrotar al oficialismo.

De todas maneras el oficialismo también tiene una parada difícil. Debe resolver su interna. Después de mucho tiempo, donde todavía no está muy claro cuál será el camino a seguir o si habrá más de un camino, se están replanteando su estrategia diariamente. Esto no es malo, en parte le servirá para reordenarse. Por ahora sólo sabemos que los rojos y los amarillos quieren juntarse. Pero el naranja, que casualmente surge de la mezcla entre estos dos colores, quiere imponerse.

Sobre el autor

Gonzalo Plecity is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He hold a BA in International Relations at the University of the Salvador. Previously, he worked as Operations and Supplies Officer in Pleamar Srl.