Wednesday 19 June 2019

No todo está definido

Frase de la Semana

“O se está de este lado o se está del otro”

Jorge Capitanich (Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación) – 06/01/2015

El verano 2015 no es un verano más. La campaña se nota y se hace sentir. Los principales destinos turísticos, principalmente la costa bonaerense, tienen como eje central las discusiones y estrategias políticas.

Luego de la visita del Gobernador de la provincia, Daniel Scioli, a la inauguración del espacio de divertimento del grupo monopólico comenzó una balacera discursiva impresionante. En el medio de ellos cada uno trato de marcar su postura y dejar claro qué es lo que piensa. En este sentido tenemos un poco de todo. Algunos lo tildaron de traidor al Gobernador. Otros destacaron su intención y en otros casos, si bien dijeron que no hubiesen ido le restaron importancia a la visita.

Los que lo tomaron como una provocación son aquellos que quieren ser “los elegidos” por la Presidente. Saben que Scioli nunca lo será y juegan con eso a su favor. Scioli sólo hizo lo que hace siempre. Provocar al kirchnerismo. Pareciera que le sienta cómodo ese rol porque en definitiva todas terminan hablando de él. A veces sólo alcanza que hablen de uno, sin importar si es bien o mal. Algo similar le sucede al macrismo con la interna en Capital Federal, que despertó declaraciones de dirigentes de otros espacios sobre lo que debería hacer Gabriela Michetti en la Ciudad.

Pero estas discusiones quedan para los medios. Realmente a la sociedad cuánto le importa si Scioli hizo bien o mal en visitar un stand o si traicionó a su espacio político. En nada ayuda a la construcción de un debate de ideas, y mucho menos de propuestas. La lógica amigo-enemigo funciona en un momento, pero sostenerla en el tiempo tiene un costo político.

Podemos entender que muchos oficialistas necesitan este tipo de “discusiones” para posicionarse. Es por ello que desde otras fuerzas no se dijo nada al respecto sobre el tema más allá de que cada una tiene sus propios problemas de agenda. Pero pensemos en qué gana el oficialismo con esta discusión que parece vacía de contenido. El tiempo electoral de enero, febrero permite estos cruces políticos. Entendemos que a partir de marzo, veremos algunas definiciones más claras y con mayor relevancia política.

Al margen de este virtual posicionamiento que pueden necesitar algunos, también es una manera (otra) de condicionar al candidato que hoy parece mejor perfilados en las encuestas. Es decirle de cierta forma, “todavía soy el jefe y antes de ir a algún lado, tenes que avisarme”.  El propio Jefe de Gabinete lo dejó en evidencia durante una de sus  conferencias. Pero Scioli necesita convertirse en su propio jefe y para ello tiene que construir su propia agenda. Tal vez algunos kirchneristas quieran asustarlo y obligarlo, porque no, a bajarse de una interna aunque suene muy poco probable a esta altura.

Lo que no puede permitir Scioli es que desde el otro lado se arme una gran interna opositora que incluya a todos los candidatos. Y cuando decimos todos, son todos con Massa y Macri contemplados. De ellos al que menos le perjudicaría es a Massa. El no quiere ser kirchnerista, es peronista pero no le alcanza para ser 100% opositor como es Macri. La insistencia para que Michetti lo acompañe a Macri en su eventual fórmula presidencial es para constituir una fórmula completamente amarilla.

En ese caso para qué Macri necesitaría ir a una interna con el resto. Acá es donde entra la cintura del radicalismo, o por lo menos de parte de este. Según algunos medios, Sanz y Morales están decididos a impulsar esta gran interna porque si van por separados no les alcanza y terminarían siendo funcionales al peronismo. Por su parte Cobos, junto con su socio político socialista Binner, niegan esa posibilidad ya que acordaron de palabra en la reunión donde también Carrió decidió alejarse de UNEN.

Por su parte el kirchernismo puro no supo o no quiso, en estos años construir un candidato propio. Todos fueron intentos, pero ninguno llegó a ganarse ese lugar. Tal vez porque sus mentores no quieren perder el protagonismo. Por eso es todo más difícil; inclusive se está dudando de la PASO dentro del oficialismo algo que hace unos meses estaba asegurado. La Presidente de la Nación si quisiera podría “bendecir” a alguno. Pero necesita garantizarse su tranquilidad post mandato porque sabe que si gana otro peronista se terminará el kirchnerismo y vendrá otro …ismo. El peronismo no permite conducciones desde fuera del poder. El que está conduce, y el resto acompaña.

Sobre el autor

Gonzalo Plecity is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He hold a BA in International Relations at the University of the Salvador. Previously, he worked as Operations and Supplies Officer in Pleamar Srl.