Tuesday 28 March 2017

Public Affairs Agenda – 1° de agosto de 2014

BUITRES: VENCIÓ EL PLAZO DE PAGO Y, SIN ACUERDO, CONTINÚAN LAS NEGOCIACIONES

Kicillof-NYC

En estos momentos, la situación podría definirse como delicada y al mismo tiempo, de incertidumbre. La fecha límite de pago pasó, y los bonistas aún no han cobrado su dinero. Es bastante particular el panorama porque pese al deadline ya vencido, las intenciones de llegar a un arreglo se perciben, aunque ninguna de las partes parece dispuesta a ceder. En su momento, la Argentina giró parte del dinero antes de la primera fecha de vencimiento, que era el 30 de junio, pero por decisión del juez Griesa de inhibir de pago al país por no tener resuelta la situación con los Buitre, esos U$S 539 millones no llegaron aún a los destinatarios finales, los tenedores de bonos Discount.

Ayer en conferencia de prensa, el ministro de Economía Axel Kicillof cargó directamente contra el Juez Federal estadounidense y su decisión “sesgada y parcial”, de no permitir que los bonistas puedan cobrar el pago emitido desde Buenos Aires, y calificó su decisión de “ridiculez atómica”. En un discurso cargado de acusaciones en contra de los bonistas especuladores que no entraron en las re estructuraciones de pago de deuda de 2005 y 2010, y también dirigido contra Pollack y el ya mencionado Griesa, el Ministro volvió a destacar la posición del Gobierno: ‘la Argentina pagó y quiere seguir pagando, pero desde Estados Unidos no lo dejan. Por lo tanto, el país no está en default, porque pagó y está en situación de seguir pagando futuros vencimientos’.

En su conferencia del miércoles, desde el consulado argentino en Nueva York, luego de una larga jornada de negociación que no resultó en un acuerdo, Kicillof dio la noticia que no hubo acuerdo ya que los Buitres no aceptaron las condiciones de pago ofrecidas por Argentina. También dijo verse sorprendido por el comunicado emitido por Daniel Pollack finalizada la reunión, en el cual anticipaba que la Argentina entraba en default al no acordar un método de pago con los acreedores. Ahí mismo, el Ministro aclaró que no es un default y descargó su frustración y responsabilizó a Pollack de obrar y decidir de manera parcial, para beneficio de los Fondos Buitre.

Ese mismo miércoles, y en paralelo al meeting en las oficinas de Pollack, otra negociación parecía estar muy avanzada. Un acuerdo entre privados que consistía en que bancos argentinos comprarían la deuda a los fondos buitre para que estos le pudieran pedir a Griesa un amparo judicial para permitir el giro a bonistas y evitar así caer en default. La compra sería por la totalidad de la deuda, por unos U$S 1.600 millones, que luego los bancos privados resolverían su cobro con el Estado argentino, en bonos emitidos durante 2015 y en cuotas. Pero algunas allegados a las conversaciones confesaron que el arreglo se empantanó luego de la conferencia de Kicillof en Nueva York, en la que cargó contra Pollack y aclaró que la Argentina nunca mejoraría la oferta a los buitres por encima de los canjes anteriores. Según esta versión, los Buitres desconfiaron de la oferta de privados porque fue contradicha por el Ministro de Economía argentino.

Mientras se escribe este artículo, las negociaciones continúan entre representantes de los Fondos Buitre, del Estado argentino, y el juez Griesa para impartir justicia, de acuerdo a la legislación vigente en éste caso, que es la de Nueva York.

LA PRESIDENTE Y OPOSITORES OPINAN SOBRE LAS NEGOCIACIONES

Frente a esta situación adversa, desde el Gobierno y diversos sectores políticos argentinos comenzaron a dar sus opiniones y lo que esperan para los próximos meses. Pese a los diferentes puntos de vista, el consenso es que el impacto del default en la economía real no será de la magnitud de la cesación de pago de 2002, que sucedió en el marco de una crisis socioeconómica realmente profunda.

La misma Presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, al encabezar un acto en el que anunció aumento a los jubilados y nuevos derechos a los consumidores, hizo especial hincapié en la situación con la deuda a los Buitre. Leyó un discurso del ex presidente Néstor Kirchner del 2004 en el que se refería a los Buitre: “Es hora de que ese mundo le ponga un freno a los fondos buitres y a los bancos insaciables, que quieren seguir lucrando con una Argentina que necesita la mano solidaria del mundo para resurgir”, fue uno de los fragmentos destacados de lo dicho por su marido. Y la Primer Mandataria remarcó la posición oficial del país frente a Nueva York: “Ahora inventaron una nueva: el ‘default selectivo’. Eso no existe. Las únicas causas están enumeradas en el propio contrato y no figura en ninguna la imposibilidad de cobro, porque default es no pagar, impedir que alguien cobre no lo es. La Argentina va a utilizar todos los instrumentos legales, no vivimos en una choza, vivimos en un país y en una nación que tiene Congreso y ese Congreso tiene la facultad para tratar y aprobar la deuda externa”, subrayó.

En cambio, el presidente del Banco Ciudad, Rogelio Frigerio, expuso la posición del macrismo frente a un panorama de no-pago: “lo que va a ocurrir es que los problemas con los cuales ya convivimos los argentinos, la inseguridad, la inflación, el desempleo, la falta de dólares, se van a acrecentar”, y adelantó que “también los últimos meses de transición de este gobierno van a ser menos relajados de lo que podrían haber sido”. Desde el Frente UNEN, el líder del socialismo Hermes Binner cree que el Gobierno ha llegado a esta instancia de conflicto con los fondos buitre porque “le ha dado poca importancia a los reclamos de la Justicia de Nueva York”, y remarcó que el default “es absolutamente negativo para el país”.

Especialistas económicos también dieron su visión de la situación. Dos ex ministros de Economía, como son Roberto Lavagna y Martín Lousteau, creen que la cesasión de pagos no es algo determinante, sino que es un problema más de la economía, que va a agravar la situación de los otros inconvenientes vigentes. Para Lavagna -partícipe de la reestructuración de deuda de 2005-, “la situación está en un proceso de deterioro desde hace largo tiempo, se ha perdido el rumbo en materia económica”, aseguró. Y agregó que es importante “privilegiar el 93% de los acreedores que sí ingresaron al canje, y han venido cobrando los vencimientos religiosamente”. Además, Lavagna, que hoy en día forma filas dentro del massismo pero guarda estrecha relación y confianza con Daniel Scioli, cargó contra algunos opositores al Gobierno que habían recomendado pagarle a los Fondos Buitre, a pesar de que se dispare la cláusula Rufo que podría endeudar seriamente al país.

Lousteau relativizó el impacto directo en una economía que ya muestra varias falencias, pero sí consideró que “Argentina tiene la restricción al ingreso de dólares. Quienes querían ingresar están en espera” frente a esta situación. Además, criticó al juez de Nueva York, Thomas Griesa, por su falta de conocimiento técnico: “La redacción de Griesa de cómo se debe cumplir la sentencia tiene fallos severos. Hay que enfrentarlo con las inconsistencias de su propio fallo”, recomendó.

 

Sobre el autor

Nicolás Gandini is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He holds a BA in Political Science from the Universidad de Buenos Aires. He led a one-year-practice in journalism in Fundación Perfil, so his profile is near Political Communication. Previously, he made field work and surveys for sociological studies and investigations in the Universidad de Buenos Aires.