Wednesday 26 July 2017

Negociación y persuasión, a todo o nada

Frase de la Semana

“El conflicto con buitres no afecta acuerdo con el Club de París”

Jorge Capitanich (Jefe de Gabinete de Ministros) – 26/06/2014

Así como la semana pasada destacamos que el país, a través de sus abogados en New York, comenzaría en una etapa de negociación donde el lobby sería la principal herramienta, también debemos destacar lo que se gestó durante los últimos días en materia de apoyo institucional.

El Ministro de Economía de la Nación, Axel Kicillof, viajó fugazmente a New York para presentar en la ONU ante el grupo de los 77 + China el proceso de restructuración de la deuda y su historial de pago en los últimos años. Obviamente los medios publicaron esta noticia como una sorpresa. Pero detrás de esto, seguramente haya habido una estrategia encarada por nuestra Embajada en los Estados Unidos y apoyado por nuestro representante ante la ONU para que Argentina tenga presencia internacional en esta sesión.

Tal vez no le demos importancia, pero es fundamental bajo este escenario lograr presencia internacional y apoyo de todo tipo. Desde el mismo Gobierno se cambió el discurso. Cuando se conoció la decisión del no fallo de la Corte Suprema, en beneficio de los denominados “Fondos Buitres” escuchamos a la Presidente de la Nación apuntando directamente contra el Juez Thomas Griesa por exponer al país ante el pago de deuda y la posibilidad de entrar en un default. Ese discurso molestó mucho al magistrado, y hasta sonó por momentos amenazador. Obviamente no sirvió porque lejos estuvo de limar asperezas.

Por eso, durante la celebración del Día de la Bandera, el 20 de junio pasado en la ciudad de Rosario, escuchamos otro tono en las palabras de la Primera Mandataria. Es más, el lunes pasado en el marco del lanzamiento de la nueva línea de créditos para la compra de automóviles, la Dra. Fernández de Kirchner no se refirió directamente a Griesa, pero sí dio a entender que ella se sentía “una arquera porque está todo el día atajando penales”. De alguna manera también quiso dejar un mensaje para que cada uno lo interprete como quiera, pero sin manchar la estrategia que el país está tomando ahora.

Del mismo modo que el Parlamento de la ONU escuchó al Ministro de Economía, muchos de los países miembros avalaron la posición de Argentina. No sólo eso, sino también advirtieron las consecuencias que podría traer al mundo financiero que la Corte Suprema de EE.UU. no considere la apelación argentina.  Países como Brasil, Pakistán, Cuba, Chile, Ecuador, Uruguay, Perú y Nicaragua entre otros formalizarán esta posición en una carta que le enviaron a Thomas Griesa y al mismo Gobierno de los Estados Unidos para expresar su postura.

Por otro lado, la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) también marcó una opinión “a favor” del Gobierno Nacional. Es más, fue un poco más allá y mencionó que este tipo de casos donde la justicia habilita a los “fondos buitres” a pedir información sobre los activos argentinos, podría significar jurisprudencia y permitiría hacer lo mismo con otros países que tienen situaciones similares. Avaló la postura del G77+China y dejó en claro que esta decisión no sólo impacta contra Argentina, sino contra todo el mundo.

En paralelo, y tal cual ocurrió haces unas semanas por medio de legisladores británicos, uno de los diarios financieros más importante del mundo, The Financial Times con sede en Londres, tuvo una línea editorial pro argentina. A pesar de marcar algunas diferencias en la manera de gestionar por parte del país, cree fervientemente que una decisión como la adoptada por el magistrado y apoyada por la Corte Suprema, no hace otra cosa que ir en contra de los intereses de los países en desarrollo y apunta contra la desestabilización del sistema financiero mundial.

Ahora hay que sumar que el Gobierno ha anunciado el pago de USd 1.000 millones para encarar la deuda con los tenedores de bonos que si ingresaron en el canje de la deuda de 2005 y 2010; el tema, es que horas después el propio magistrado norteamericano rechazó la posibilidad de aceptar nuevamente el “stay” y por ende, estos pagos quedarían a libre merced para que los fondos buitres pidan su embargo y así salden parte de su deuda. Pero por otro lado, permite la posibilidad de que aquellos que iban a recibir esos pagos, comiencen una serie de demandas contra el Estado Nacional para tener las mismas condiciones de pago, beneficio que avala la claúsula ROFU (Rights Upon Future Offers).

A pesar de este peligro, la decisión de pagar por parte del Estado nacional  puede ser entendida como  un movimiento estratégico que apunta a lograr un doble efecto en el ámbito internacional.  Por un lado que el magistrado neoyorquino revea su posición y restablezca el “stay” (cuestión que no sucedería si vemos la última decisión), evitando el embargo de bienes y capital argentino el exterior, para que así exista una negociación en pie de mayor igualdad entre las partes; y que quede demostrado que nuestro país es la verdadera “victima” de una tensión intrínseca del sistema; y por tanto de la sociedad internacional dado por la imposibilidad del pago de su deuda externa que la hunde en el subdesarrollo económico y afecta principalmente el principio de invulnerabilidad soberana.

Se están consiguiendo los apoyos institucionales, de países y de actores relevantes para que de alguna manera la justicia americana se sienta “presionada” y tome otra decisión; obviamente que los fondos buitres están haciendo lo propio. Seguimos insistiendo que la negociación es el camino para llegar a una solución; y la persuasión es el elemento determinante que nos queda para tener un escenario más favorable, no sólo para el actual gobierno, sino también para los que vienen.

Sobre el autor

Gonzalo Plecity is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He hold a BA in International Relations at the University of the Salvador. Previously, he worked as Operations and Supplies Officer in Pleamar Srl.