Tuesday 25 July 2017

El mundial nos contagia, pero no para todo

Frase de la Semana

“Realmente no me da confianza de un compromiso de buena fe para pagar todas las obligaciones de la Argentina”

Thomas Griesa (Juez Federal de los Estados Unidos) – 18/06/2014

Pocas veces suceden acontecimientos de tal magnitud, que se convierten en una cuestión de Estado. O por lo menos, cuando pasan no estamos acostumbrados a encararlas como tal. Lo que actualmente está ocurriendo con el fallo a favor de los denominados “Fondos Buitres” frente a la apelación presentada por el Estado Nacional puede ser un claro ejemplo.

La clase política argentina debe estar a la altura de las circunstancias. Así como ocurrió la semana pasada, cuando una comitiva de legisladores nacionales (tanto de la oposición como del oficialismo) viajó a los Estados Unidos para “escuchar” el fallo mencionado anteriormente; ahora, frente a este nuevo escenario, es hora de dejar de lado las mezquindades políticas por un rato.

Al actual Gobierno en pleno mandato de sus funciones se lo puede criticar por un montón de cuestiones. Pero hay algo que siempre ha mantenido, y es la voluntad de pagos. Como suele decir la Presidenta de la Nación, “somos pagadores compulsivos”. Podemos juzgarle los modos que tienen a veces con algunas declaraciones casi desafiantes frente a los grandes organismos multilaterales de crédito que suenan hasta amenazadores y obviamente pueden dificultar las negociaciones.

Pero en esta oportunidad el país viene demostrado un cambio en sus modos. Pagando vencimientos de deudas y arreglando en buenos términos la expropiación de YPF sobre Repsol, con el Club de París, con el Banco Interamericano de Desarrollo, con el CIADI, entre otros. Por lo tanto creíamos que estábamos generando un ambiente de diálogo y buenas condiciones. Obviamente la connotación de “buitres” sobre estos fondos, no es vano. Su misión es otra, y es parte de las reglas de juego. El Gobierno pecó de soberbio, y ahora nos encontramos en una situación muy delicada que nadie pensó que se podría dar (?).

De nada sirvió el apoyo de países “amigos” como Brasil, Francia, México y hasta los mismos Estados Unidos. Porque la decisión del juez Griesa no fue modificada por la Corte Suprema americana. Estamos en un momento en donde hay que tomar una decisión. No se puede especular más. Lo negativo es que no sabemos qué puede pasar; o mejor dicho, si sabemos pero todavía no tenemos en claro que es lo que vamos a hacer. De hecho ayer cuando parte del Poder Ejecutivo se presentó ante los jefes de bloques del Congreso de la Nación, muchos de los legisladores declararon precisamente esto mismo cuando terminó la reunión a pesar de que el respaldo fue dado.

Lo positivo de todo esto es que todavía hay posibilidades de resolverlo mediante el diálogo y la negociación. Todo está en mano del estudio de abogados que nos asesora en el país norteamericano, obviamente con instrucciones del Ministerio de Economía de la Nación. El lobby será la herramienta fundamental para lograr persuadir el juez que nos dé más tiempo y permita un escenario permeable para negociar directamente entre el país y estos fondos.

El primer límite que tenemos es el próximo 30 de junio. Con el levantamiento del “stay” se levanta también el amparo que teníamos para que los “fondos buitres” no pudieran embargar los activos. Por lo tanto ahora nos encontramos en una encrucijada entre pagar y cumplir con aquellos que entraron en los primeros dos canjes del 2005 y 2010; o no acatar una orden judicial y entrar en default ya que si lo hacemos, podríamos recibir miles de nuevas demandas por parte de los bonistas que ingresaron tal cual lo expone la cláusula RUFO (Right Upon Future Offer) que dispone que todos los tendedores de deuda tengan las mismas condiciones si estas existieran (la misma vence a fin de año). La esperanza está dada en lograr cambiar la plaza de pago, saliendo de Nueva York y llegando a Buenos Aires bajo legislación argentina. Algo que parece difícil de ocurrir porque ninguno de los tenedores de bonos que acordaron previamente, querrían aceptar este cambio cuando están (o estaban) a punto de cobrar lo pautado.

Internamente se vieron diversas muestras de apoyos por parte de algunos, y de mal intencionados por otros. Algunos dirigentes políticos ven bajo este escenario una oportunidad para obtener mayor protagonismo y hacer política. Pero tal vez se olvidan, que se arregle lo que se arregle, tendrá repercusiones directas no sólo en este año y medio que queda de mandato, sino en los próximos años del próximos Presidente. Por lo tanto es determinante que todo el arco dirigencial entienda que no es una cuestión menor lo que está ocurriendo.

Es muy fácil decir es “problema de ellos, que lo resuelvan ellos”. Ojalá fuera un problema de otros. Sería ideal que ese sentir nacional que solemos tener para cada Copa del Mundo, y que nos dura un par de semanas, se extienda y nos obligue a estar a todos bajo el mismo puente.

Sobre el autor

Gonzalo Plecity is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He hold a BA in International Relations at the University of the Salvador. Previously, he worked as Operations and Supplies Officer in Pleamar Srl.