Monday 29 May 2017

Public Affairs Agenda – 23 de mayo de 2014

DUHALDE SIEMPRE ESTUVO

juntos

El fin de semana pasado, algunos barrios de la Ciudad de Buenos Aires aparecieron empapelados con unos afiches que mostraban a Daniel Scioli y a Sergio Massa bajo la palabra “JUNTOS”, con la firma de Eduardo Duhalde. Más allá que el ex presidente se encargó de desmentir su vinculación con esta campaña, sostuvo que “sería ridículo que Scioli y Massa no se junten” y que también los viene “cuidando, como a Randazzo”, agregó.

La realidad muestra que, para la opinión pública y la mayoría de los votantes, ser un protegido político de Eduardo Duhalde puede ser contraproducente, lo que comúnmente se conoce como piantavotos, dada la baja aceptación que tiene el ex presidente entre la población. Pero también la misma realidad indica que, al interior de peronismo, su figura sigue siendo central. Socio político de los principales dirigentes gremiales del país -con capacidad de movilización de los trabajadores-, de importantes intendentes de la provincia de Buenos Aires, con capacidad de arrastrar votos y voluntades, su protagonismo siempre estuvo vigente al interior del peronismo opositor.

Desde el massismo, rápidamente se desvincularon del ex primer mandatario. El líder del bloque del Frente Renovador en el Senado bonaerense, Jorge D’Onofrio, sostuvo que “Duhalde en lugar de esconderse en este nuevo y falso papel de conciliador que quiere venir a vendernos, debería decirle la verdad a los argentinos, y blanquear de una buena vez que trabaja para la candidatura de Scioli y del Frente para la Victoria”, afirmó D’ Onofrio.

Definitivamente, la estrategia de Duhalde le dio resultados: regresó a la agenda política, a los titulares y a las notas periodísticas. Esta semana también tuvo un fuerte altercado con el senador Carlos Reutemann, ex socio político del hombre de Lomas de Zamora. El ex gobernador de Santa Fe respondió a las agresiones de Duhalde con otros insultos, y también lo vinculó directamente con operaciones políticas que puedan favorecer la figura de Daniel Scioli, en la carrera política hacia la Casa Rosada.

Reutemann atacó directamente a Duhalde: “¿Quiere que trabaje para el gobierno nacional como él, que trabaja para el sciolismo? Al PJ santafesino lo maneja el kirchnerismo puro, ¿acaso Duhalde quiere que trabaje para el Chivo (Agustín) Rossi? Duhalde sabe muy bien que las dos veces que fui gobernador trabajé para todos. Tal vez él viene a hacer campaña a Santa Fe, además del sciolismo, para el socialismo”, ironizó.

Pero el ex presidente le pidió públicamente “disculpas” al senador justicialista por haberle dicho “egoísta” y aconsejado “jubilarse”, y le aclaró al ex corredor que no está trabajando para Daniel Scioli. “Me la tomé con él porque yo me enojo mucho cuando los dirigentes de mi partido caen en la trampa del Gobierno y se dividen”, explicó Duhalde y admitió haberse “arrepentido” inmediatamente luego de sus críticas a Reutemann.

DECISIONES POLÍTICAS PARA REACTIVAR LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ

La situación en la industria automotriz es por más delicada. La baja en la demanda en el mercado interno, como también la disminución en el volumen de ventas a Brasil, afectó directamente la producción de automóviles y autopartes en la Argentina, con una cesantía de hasta el momento 10.000 trabajadores del sector. Semanas pasadas ya hemos desarrollado esta temática, junto con las intenciones de acuerdos bilaterales con Brasil para repuntar el panorama negativo de una de las actividades más importantes para la economía de nuestro país.

Esta semana, desde los ministerios de Economía y de Industria de la Nación, se propuso a los principales fabricantes la posibilidad de disminuir el impuesto interno a los autos de alta gama, con previa revisión de la estructura de costos. Desde el Gobierno afirman que “la industria sigue sin explicar los fundamentos del fuerte aumento de precios registrado en los últimos meses”. La realidad indica que éste gravamen vigente desde enero pasado, junto con la devaluación del peso argentino, generó un aumento cercano al 35% en el valor de los autos; lo que puede explicar la fuerte baja en ventas de automóviles. El mismo ministro de Economía, Axel Kicillof, considera que éstos aumentos fueron “desmedidos” si se tienen en cuenta el aumento impositivo y la devaluación de nuestra moneda.

En sintonía con Economía, Industria también esta semana buscó incentivar a las automotrices mediante “políticas activas” para que incrementen las ventas y equilibrar la balanza comercial bilateral, con Brasil. Respecto a la industria de motos, desde ambos ministerios se acordó con 21 de las 24 terminales que operan en el país la reducción del 15% del precio de 39 modelos de motos, y la apertura de líneas de crédito mediante el Banco Nación y la ANSES para la compra de esos modelos. Así, se incorporaron las motocicletas al programa “bandera” de Kicillof para controlar la inflación, “Precios Cuidados”, vigente desde enero. El acuerdo tendrá una validez anual, con revisión trimestral, y con el compromiso de terminales y concesionarias de vender los productos a los precios acordados.

En sintonía con la intención de repuntar el mercado automotriz, el gobierno provincial de Córdoba acordó con Fiat la financiación de las ventas de dos modelos producidos en la provincia, través del BanCor (Banco de la Provincia de Córdoba). El convenio consiste en créditos con los cuales se podrá financiar hasta el 70% del costo del automóvil, con una tasa fija nominal anual del 16% para los planes a 36 meses, y de 19% anual para los de 48 meses. El gobernador de la provincia, Juan Manuel De la Sota, adelantó que se está negociando con otras automotrices radicadas en su territorio para implementar la misma línea de créditos.

CHISPAZOS ENTRE ECONOMÍA Y EL BANCO CENTRAL

Esta semana se hicieron públicos los rumores que desde hace un tiempo ya vienen circulando, sobre la diferencias de gestión entre las administración liderada por Axel Kicillof y la cual encabeza Juan Carlos Fábrega. Uno de los posibles causales del conflicto es la diferencia de interpretación sobre las políticas económicas a implementar para sobrellevar este particular período económico. Mientras que desde el palacio de Hacienda están convencidos que una baja en la tasa de interés va a ayudar a reactivar el acceso al crédito y así repuntar el consumo y la actividad económica; desde el Banco Central sostienen que la emisión monetaria obliga a mantener las tasas altas. Esa elevada emisión monetaria se explica, según Fábrega y sus allegados, por un deficiente control del gasto público, que continúa siendo muy elevado y por fuera de la capacidad monetaria del erario público. Desde los despachos de la calle Reconquista, están convencidos que con el interés alto y una economía “más fría”, el dólar no se dispara y se contiene la inflación.

El ministro de Economía busca transmitir un mensaje de que “lo peor ya pasó”. Luego de la devaluación de enero y la importante inflación padecida durante el primer bimestre del año, se debería volver a pensar en la reactivación de la economía, según su criterio. En un modelo económico basado en el consumo de bienes durables, es difícil sostener un programa de política económica con una merma en el consumo cercana al 8% para el mes de abril, y una contracción en los principales mercados que solían dinamizar la actividad productiva y económica (electrodomésticos, automotriz, tecnología). Con esta intención, el mismo Jefe de Gabinete Jorge Capitanich dio indicios de las intenciones desde la Casa Rosada de reimpulsar la economía, al adelantar que aquellos bancos que no bajen sus elevadas tasas de interés, se los podría intervenir por la vía regulatoria.

El modelo implementado por Fábrega es de corte más ortodoxo. Sus decisiones, hasta el momento, fueron aceptadas por el mercado financiero como “algo necesario” para poner un freno a una situación que alertaba una crisis cambiaria-inflacionaria con importantes consecuencias. En estos momentos su gestión busca engordar las reservas de dólares (del piso mínimo de U$D 26 mil millones, hoy en día se estabilizaron cerca de los 28,5 U$D mil millones), generar cierta previsibilidad en la economía, e implementar un ajuste fiscal, con una reducción del gasto estatal.

El jueves, tanto Fábrega como Capitanich desmintieron los rumores sobre esta disputa interna, y ambos sostuvieron que la decisión final sobre el rumbo económico es exclusiva de la Presidente. En lo que sí están todos de acuerdo, tanto Fábrega, como Kicillof, Capitanich y la propia Cristina, es en que la suba del dólar blue de ésta última semana se debe a especulaciones de operadores económicos que buscan, mediante la suba y la baja de la moneda estadounidense, generar importantes ganancias en el mercado cambiario informal.

Sobre el autor

Nicolás Gandini is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He holds a BA in Political Science from the Universidad de Buenos Aires. He led a one-year-practice in journalism in Fundación Perfil, so his profile is near Political Communication. Previously, he made field work and surveys for sociological studies and investigations in the Universidad de Buenos Aires.