Tuesday 25 July 2017

Oui, oui…finalmente hablamos francés

Frase de la Semana

“Salimos del paradigma de sobreendeudarse para la timba financiera”

Axel Kicillof (Ministro de Economía y Finanza Públicas) 30/05/2014

Luego de varias semanas de negociación, de idas y vueltas y de contradicciones, la República Argentina, en este caso representado por el Ministro de Economía de la Nación Axel Kicillof, logró cerrar el acuerdo con los países acreedores del Club de París. Se acordó en realizar un primer pago lo suficientemente importante, para evitar entre otras cosas, que el Fondo Monetario Internacional (FMI) controle el cumplimiento del mismo.

Más allá de los USD 9.700 millones que deberán ser pagados en un plazo de cinco años, con la opción de extenderlo a dos años más, si las inversiones proveniente de empresas oriundas de los países originados no son suficientes, lo importante es analizar cuál es el impacto real que tiene este acuerdo para que Argentina se re posicione en los mercados internacionales. Varias veces hemos comentado que una resolución satisfactoria para el país, como la sucedida, nos permitiría un lavado de cara hacia afuera. Obviamente para el ciudadano común tal vez no cambien mucho en el corto plazo, y tampoco hay que juzgarlo porque poco le interese este importante paso; pero no por ello debemos dejar de reconocer que las últimas decisiones tomadas en materia de renegociación de deuda están dando sus frutos.

También podríamos decir que el Gobierno Nacional está haciendo todo lo contrario a lo que siempre sostuvo. El mismo Néstor Kirchner fue quien decidió dejar sin efecto el control de las cuentas nacionales por parte del FMI, y siete años después volvimos a solicitarles que tengan mayor injerencia para lograr su respaldo sobre el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC-NU) lanzado en enero pasado.

Todo lo anterior es cierto, pero no debemos quedarnos sólo con eso. Los pagos de deuda acordados, tanto con el Club de París, como ocurrió con la re apropiación de YPF sobre Repsol, o el acuerdo mediante el CIADI y lo que posiblemente ocurrirá con 7% de los fondos buitres que no entraron en el último canje de deuda; no debe desviar la atención que en definitiva se plantean buenos escenarios de mediano y largo plazo si se mantienen las condiciones.

Los próximos Gobiernos, inclusive los provinciales que están emitiendo deuda con autorización del Gobierno Nacional como es el caso de Mendoza y Buenos Aires Provincia, serán los que asuman los pagos pendientes. Por eso es clave la transición entre mandatos, porque si la misma es ordenada y coherente, no deberíamos pasar grandes sustos. El país se merece que las cosas se ordenen, y que los pagos que haya que hacerse se hagan en tiempo y forma, para evitar nuevamente caer es pérdidas de confianza y en tasas de intereses impagables.

Pero para ello es imperioso ordenar las cuentas públicas internamente. La inflación sigue comiendo los bolsillos, y las paritarias en algunos casos ya superan holgadamente el 30%. Se espera que el índice de precios arroje una cifra por debajo del 1.8% (lo publicado para el mes de abril) para mayo según adelantó el mismo Presidente del Banco Central (BCRA) en las últimas horas. Justamente dicho funcionario ha tomado un protagonismo inusual para ser un Jefe de un Banco Central. Precisamente esto se debe a la desconfianza de la gente sobre las cifras oficiales, y sobre las últimas decisiones tomadas.

De todas maneras el propio Fábrega, que sabe que cuenta con un respaldo total de las instituciones bancarias y financieras, trata cada vez que tiene la oportunidad de calmar las aguas. De marcar que las decisiones en materia monetaria y de tipo de cambia, siempre son coordinadas con el Ministerio de Economía y con la propia Presidente de la Nación. Que no hubo una devaluación, sino una corrección en el tipo de cambio; que la cosecha récord del campo (más de 108 millones de toneladas) ayuda a reforzar las arcas del tesoro y que las reservas llegarán a los USD 28.000 millones para fin de año. Los rumores sobre su renuncia (hecho que fue real), no ayudaron a la estabilidad del peso durante la última semana. La relación entre los dos máximos referentes económicos del momento no es la mejor, nunca será la ideal, pero tampoco es crítica (por ahora).

La Presidente de la Nación también desarrolla una manera de gestión así; teniendo dos campanas. Es una manera de construir poder, mala o buena, pero manera al fin. El tema es que cuando esas discrepancias superan las cuatro paredes, y afectan el día a día de los ciudadanos ya pasa a ser un problema de Estado. La Presidente al haber designado a dos funcionarios totalmente opuestos en sus pensamientos, sabía que pasaría esto pero debe mediar para disminuir las repercusiones. Claro con un panorama más claro, y con índices económicos que sean más favorables esto no ocurriría, o por lo menos no se notaría.

Más allá de todo esto, ahora Argentina también fue invitada a participar de la próxima reunión del BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica) que se realizará en Fortaleza en el mes de julio. La idea de este grupo, que concentra el 30% del territorio mundial y el 25% del PBI global, es ampliar sus puntos de influencia; Argentina, por su territorio y por su diversidad productiva sería un excelente socio obviamente. Pero también esta invitación nos tiene que llamar la atención. Debemos urgentemente como región re pensar el rol del Mercosur, porque estamos perdieron terreno con otros grupos económicos como la Alianza del Pacífico. Además el Bloque Común del Sur debe mejorar el nivel de tratados de libre comercio con la Unión Europea y los Estados Unidos; y en particular, consolidar nuestra relación de país con Brasil, nuestro principal socio comercial junto con Chile.

Ojalá no sea sólo el francés el idioma que tengamos que hablar. En portugués estamos atrasado, con el chino tuvimos una intención (?) hace unos años y ahora parece que el ruso se está poniendo de moda. Más allá de los idiomas, tenemos nuevamente un oportunidad que nos puede hacer despegar de una vez por toda. Ojalá no la desaprovechemos.

Sobre el autor

Gonzalo Plecity is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He hold a BA in International Relations at the University of the Salvador. Previously, he worked as Operations and Supplies Officer in Pleamar Srl.