Tuesday 24 January 2017

El ida y vuelta de los partidos

Frase de la Semana

“En las reuniones con la Presidente nunca hay acuerdo, ella tiene un modelo de país y yo otro”

Mauricio Macri (Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) – 08/05/14

Luego de varias idas y vueltas, finalmente se reunió el Congreso del Partido Justicialista en Parque Norte de la Ciudad de Buenos Aires. Si bien suelen ser largas horas de debates donde los congresales definen las listas, en esta oportunidad la jornada fue sólo de un par de horas. Todo ya estaba digitalizado de antemano y terminó siendo un mero formalismo para evitar que el Partido a nivel nacional quede sin personería jurídica. Recordemos que el PJ en la Capital Federal eligió al sindicalista Víctor Santa María como Presidente, mientras que en la Provincia de Buenos Aires el Intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, es la máxima autoridad.

Lo que era un secreto a voces, terminó por concretarse. El Gobernador de la Provincia de Jujuy, Eduardo Fellner fue “elegido” para suceder a Daniel Scioli a cargo de la Presidencia, luego de que este último se haya hecho cargo del partido tras el fallecimiento del ex Presidente de la Nación, Dr. Néstor Kirchner.  Fellner, al no ser presidenciable le daría al partido cierta libertad de acción para que no sea funcional a un solo candidato. Por su parte los 7 delfines peronistas que tienen aspiraciones a ocupar el Sillón de Rivadavia a partir de 2015, ocuparán las siete vice presidencias honoríficas (no estamos contemplando a Sergio Massa entre estos siete obviamente). Ellos son: el mismo Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, sus pares de Salta Juan Manuel Urtubey y de Entre Ríos Sergio Uribarri; los Ministros del Interior y Transporte Florencio Randazzo y de Defensa Agustín Rossi; el Diputado Nacional Julián Domínguez; y el Senador Nacional Aníbal Fernández. Con estos nombramientos, ya se perfilan quienes irán a las internas en las PASO del año venidero.

Por su parte, quienes realmente secundarán al norteño como máxima autoridad del PJ son el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; el Secretario General de la CGT oficialista, Antonio Caló; la Senadora Nacional Beatriz Rojkés de Alperovich, y el Diputado Nacional Eduardo “Wado” de Pedro. Estos, desde sus respectivos espacios de poder, también trabajarán para las elecciones 2015 tanto apuntalando sus propias candidaturas como sosteniendo a alguno de los siete vice presidentes honoríficos.

Por su parte también el número de secretarías aumentó considerablemente. De las poco más de setenta que solían ser, pasaron ahora a ser más de ciento veinte. Las elecciones son la excusa perfecta para aumentar estos números justificando la incorporación de nuevos temas como medio ambiente, cultura y deporte por ejemplo. Los más beneficiados son aquellos que quieren tener acceso a un sillón más importante el año que viene, ya que se encubrirán en el Partido para aumentar sus chances.

Las elecciones a Presidente están a la vuelta de la esquina. Una vez que finalice la Copa del Mundo de Brasil 2014, se vendrá una catarata de anuncios y declaraciones de todos los candidatos y también algunas definiciones sobre los verdaderos puestos a los que pueden acceder cada uno de ellos. Domínguez y Randazzo por ejemplo, quieren ser presidentes, pero tal vez sea una estrategia para “bajar” a la Provincia con un colchón de votos y expectativas más importante. Sin duda, esta nueva conformación del partido deja definitivamente afuera a Sergio Massa de la discusión peronista tradicional. Mientras desde el PRO lo acusan al tigrense de ser más de lo mismo, desde el kirchnerismo lo tildan como “el retorno a los ´90”. Queda claro que para ambos bandos, todavía no está bien definido el rol de Massa en estas próximas elecciones. El único que podría llegar a cerrar una alianza con él, podría ser Daniel Scioli tal cual se habló en algún momento previo a las PASO de 2013. Pero esto significaría que el ex motonauta, rompa con el Frente para la Victoria y termine presentándose por afuera; y para Massa un costo político alto ya que bajaría sus pretensiones a la provincia.

Analizando puntualmente el caso de Scioli, todo parecía indicar que no durará mucho más dentro del kirchnerismo puro. El tema es cuándo dará el zarpazo. Hacerlo antes de octubre 2015, le costará un ahogo financiero mayor al que tiene hoy con la provincia y sería un costo político muy alto para el Gobernador de la provincia más importante del país; pero por otro lado le significaría cierta independencia en la toma de decisiones y en el armado de las listas; pero perdería el caudal de voto que hoy tiene asegurado por ser parte del kirchnerismo (sólo la Presidente arrastra un 30% de votos aproximadamente). También les allanaría el camino a otros candidatos, que no confían en Scioli en un 100%. La otra opción es que lo haga luego de los comicios, repitiendo la historia entre Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde y asegurándose más chances de triunfo frente a Sergio Massa, Mauricio Macri y Julio Cobos/Hermes Binner precisamente por tener un piso electoral mucho más fortalecido.

Con respecto a estos últimos dos, continúa la interna entre ellos con el resto de aquellos presidenciables dentro del Frente UNEN. Todos saben que no hay espacios para nada más que uno, pero parecía ser que el acuerdo costará un poco más de lo pensado. El que mejor mide dentro de UNEN es Martín Lousteau, pero para ocupar la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy las encuestas lo ubican por detrás de Gabriella Michetti, que si no acompaña a Maurucio Macri en la fórmula presidencial (tal cual lo quieren otros dirigentes del PRO para sacarse de encima a la principal competidora en la Ciudad de Buenos Aires), parecería ser quien tenga los mejores resultados. Lousteau debe preocuparse por hacer una muy buena campaña, para salir fortalecido y poder tener reales chances de triunfo en 2019. Es un cuadro político joven, con gestión y experiencia y por eso no sorprendería que sea absorbido por otras fuerzas políticas en las próximas elecciones.

Retornando a la arena de los Gobernadores, como hemos dicho en varias oportunidades, muchos son parte del kirchnerimo hace más de diez años, y como tal tendrán que dejar sus funciones en diciembre de 2015. Por lo tanto las próximas elecciones, no son sólo un comiso en sí mismo. Son la oportunidad de continuar con el proceso político del que son parte o involucrarse en un gobierno de transición al 2019. Los más díscolos, como (Claudio Poggi (Gobernador de San Luis), Daniel Peralta (Gobernador de Santa Cruz) y Juan Manuel de la Sota (Gobernador de Córdoba) siguen siendo, desde sus diferentes perspectivas, el peronismo más crítico del kirchnerismo. En el caso de Peralta, en las últimas semanas se ha alineado un poco más a la Casa Rosada pero no podemos decir que es definitivo. A su vez Poggi, tiene mejor relación que los Rodriguez Saá con las autoridades nacionales, pero son precisamente los hermanos puntanos los que de alguna manera le marcan la cancha. De la Sota se ha mostrado con Scioli en varias oportunidades, y por medio de él y el Gobernador de San Juan José Luis Gioja ha intentado acercarse nuevamente a las bases del Partido Justicialista, pero dice no sentirse parte porque el kirchnerismo copó todos los cargos y “utiliza al partido” en su favor. Tal vez Macri termine siendo su salida y esperanza para ocupar una fórmula presidencial, siempre y cuando este último se mantenga distanciado del radicalismo.

Como hemos dicho la semana pasada, el Mundial de Fútbol no sólo definirá quien es el próximo Campeón del Mundo por los próximos cuatro años, sino también será un antes y un después en las campañas políticas de cada uno de estos dirigentes. El peronismo tiene que re inventarse para no agotarse en sí mismo, el radicalismo debe definir cuál será su rol y que hará evitar que Unen no sea otra Alianza del 2001, el PRO tiene que apostar fuerte para terminar de consolidarse como una tercera fuerza política distante de las dos anteriores y el frente de Izquierda tiene una oportunidad única y deberá repetir resultados para no pensar que lo de 2013 fue una excepción. En definitiva los próximos años marcaran un cambio en la manera de hacer política con un nuevo paradigma, sin importar quién sea el flamante Presidente de la Nación y a qué partido represente.

Sobre el autor

Mariano Vila is the Public Affairs Director at Edelman Argentina. He is in charge of developing governmental relations´ strategies for clients, like monitoring, warning systems, relationship and influence and strategic partnership. Lately he has worked with companies as MasterCard, Tyco/ADT, HP, SCJ and Bridgestone among others. He developed his career in the area of Tourism of the Argentinean National Government, where he served as Head of Product and Networking Area and as Market Manager for the long haul markets at the National Institute of Tourism Promotion (INPROTUR), of the National Tourism Ministry. Mariano has a degree in Political Science in the Pontificia Universidad Católica Argentina. He is a member of the Corporate commission of the Public Relations Council. He is fluent in Spanish, English and Portuguese and he knows about social media and web 2.0 strategies.