Thursday 25 May 2017

Public Affairs Agenda – 7 de febrero de 2014

Nuevas medidas que buscan desacelerar la economía y evitar fuga de dólares      

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La inflación no es más un tema tabú para el Gobierno. Más allá de no mencionarla, el equipo económico la ha reconocido mediante las recientes medidas y búsqueda de negociaciones de precios que está llevando adelante con sectores empresariales. En otro momento, ésta inflación se atribuía al incremento de actividad económica -producción y consumo acelerados- que el país protagonizó en los últimos años. El aumento del consumo y la inflación iban acompañados de mayor emisión monetaria y así, la cantidad de pesos circulantes en nuestra economía comenzó a perder relación frente a la cantidad de dólares atesorados en el Banco Central. En consecuencia, el tipo de cambio entre nuestro peso y la moneda extranjera dejó de guardar relación con la disparidad cada vez mayor entre billetes verdes reservados y pesos circulando. Esto explica el atraso cambiario por el que pasa nuestra economía, y que obligó a una devaluación, hasta el momento, de un 20% para tener un dólar “menos artificial” y más cercano a la relación de 12 pesos por cada dólar atesorado que hay hoy en día; precio que refleja el dólar paralelo o blue.

Para frenar esta inflación, desde el Gobierno se busca enfriar la actividad económica mediante distintas herramientas complementarias, y necesarias: devaluación de la moneda (que repercuta en beneficios para exportadores), menos gasto público estatal (quita de subsidios que representaría incremento en tarifas de gas y luz, principalmente) y un bolsillo “más flaco” en el sector asalariado, explicado por la disparidad entre la compensación paritaria y la inflación real.

El Banco Central es el órgano central para regir la actividad financiera y bancaria de la Argentina, y en su función comenzó a tomar medidas para evitar una fuga de dólares y atraer a ahorristas a la moneda argentina, mediante el aumento de las tasas de interés a un 30% anual en depósitos bancarios en pesos; en otro sinceramiento encubierto de la inflación de los precios de nuestra economía. Además, mediante la decisión aún no oficializada de no entregar más dólares a empresas importadoras, la entidad liderada por Juan Carlos Fábrega busca sostener el piso actual de reservas hasta que ingresen los dólares correspondientes de la hasta ahora demorada liquidación de soja y granos del sector agroexportador, y la de la próxima cosecha, para finales de marzo.

A nivel federal, este ajuste también se puede observar en las administraciones provinciales, en donde el presupuesto anual calculado y aprobado en diciembre quedó desactualizado luego de esta devaluación. Más allá que economías regionales puedan resultar beneficiadas por un dólar a $8 a la hora de exportar sus productos, la inflación acumulada de enero y febrero estimada en un 10% obliga a varios gobernadores a reducir sus gastos; ya sea mediante reducción de empleados, congelamiento de salarios o demoras en pagos. Caso testigo de ésta situación son las provincias de Corrientes, Río Negro, Neuquén, Catamarca, Mendoza y Córdoba, en donde se paró la obra pública financiada por presupuesto local.

El discurso de Cristina mostró las tensiones con líderes sindicales

La Primera Mandataria el martes volvió a mostrarse en público para anunciar el incremento desde marzo del 12% en las jubilaciones, y el aumento a $510 en la asignación por ayuda escolar. Pero la noticia política fue su descargo frente a empresarios y sindicalistas. A los primeros, se refirió diciendo pidiéndoles que “no le mientan más a los Argentinos (…) Tienen la ganancia asegurada y la demanda, pero en lugar de fugar al exterior, que la reinviertan en el país, porque su país ha creído en ellos y ha apostado al desarrollo de una industria nacional”, sentenció. Y luego, a los líderes gremiales, Cristina les pidió colaboración en la fiscalización pública del programa Precios Cuidados.

Pero lo que en verdad alteró los ánimos en el ámbito gremial, sobre todo dentro del más cercano al Gobierno nacional, fue cuando la Presidente cuestionó directamente a Antonio Caló por sus declaraciones críticas sobre la situación actual de los trabajadores, a los cuales el sueldo básico “no les alcanza para comer”, según lo declarado por el referente metalúrgico. Este reto público generó malestar en todo el arco sindical, e incluso Caló insinuó renunciar a la CGT. Frente a este panorama adverso en cuanto al apoyo gremial -sostén necesario para cualquier Gobierno-, Fernández de Kirchner adelantó para el miércoles por la noche la reunión junto al líder de la central gremial más cercana a Balcarce 50, para lograr un acuerdo.

El tema político central para el Gobierno en las próximas semanas será el acuerdo de paritarias. Por esto, quiere mantener dentro de sus filas a referentes gremiales de peso. Así, Caló adelantó dentro de la mesa chica de la CGT que, luego de lo conversado con la Presidente, el límite del acuerdo con el Gobierno será mantener el poder adquisitivo de los salarios, y que los gremios sólo participarán en el control de precios en su propio sector y no a través de monitoreos en supermercados. La realidad marca que desde el ámbito sindical saben que las paritarias representarán un aumento menor al incremento de los precios por la inflación. En este sentido, su objetivo a negociar será que el bolsillo de los trabajadores se vea lo menos golpeado posible frente a la pérdida de poder adquisitivo.

Distintos sectores acuerdan precios y tarifas con el Gobierno

Durante estos últimos días el Secretario de Comercio, Augusto Costa, protagonizó numerosas reuniones con empresarios de múltiples sectores de la economía argentina, para poder acordar y fijar los precios de sus productos. La intención desde el Gobierno es controlar el proceso inflacionario que está atravesando la economía argentina, a partir de la devaluación del peso respecto al dólar, y evitar así una disparada injustificada de los precios en el mercado. Esta semana el programa Precios Cuidados comenzó a regir en todo el país.

Ahora bien, en casi todos los rubros en los cuales se llegó a un acuerdo, los precios estarán fijos hasta el 1° de abril, cuando comenzará el segundo trimestre del año y las cifras serán nuevamente revisadas. Costa, al respecto, aclaró que sólo se va a reconocer todo impacto justificado y no los movimientos de precios basados en la especulación. Precios Cuidados es un programa anual pero con revisión trimestral, en todos los sectores de la economía.

Uno de las partes que esta semana mantuvo reuniones con Costa y Capitanich fue la de laboratorios y empresas farmacéuticas. Luego de largas negociaciones, las cámaras CILFA (que nuclea empresas nacionales) y CAME (de multinacionales) y Cooperala acordaron que no habrá una canasta básica de medicamentos incluidos en el acuerdo -iniciativa que defendías las empresas-; sino un compromiso de reducción general de los valores en los productos. Pese a esto, los empresarios aún quieren debatir acerca de influencia de los insumos importados en los precios de su producción y los descuentos que tienen con el PAMI y con otras obras sociales.

Frente al inicio de un nuevo ciclo lectivo, el Gobierno también esta semana comunicó una canasta escolar con 50 productos con precios acordados, como resultado de negociaciones con las empresas del sector. Frente a la relación entre devaluación de la moneda e inflación, el titular de Economía Axel Kicillof fue claro: “Cualquier servicio que se presta en la economía y no tiene componente importado o no se exporta, no tendría por qué ser afectado por un movimiento cambiario”, con la intención de aislar los precios de la mercadería del negocio y otros costos asociados a la producción que deben atender las empresas.

 

Sobre el autor

Nicolás Gandini is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He holds a BA in Political Science from the Universidad de Buenos Aires. He led a one-year-practice in journalism in Fundación Perfil, so his profile is near Political Communication. Previously, he made field work and surveys for sociological studies and investigations in the Universidad de Buenos Aires.