Tuesday 28 March 2017

Celebremos la inflación, una paradoja bien argentina

Frase de la Semana

“Enero fue un mes del incremento de los precios desmesurado”

Axel Kicillof (Ministro de Economía de la Nación) – 13(02/2014

 

Pasaron más de siete años para que el mundo político-económico, más allá de la bandera ideológica que defiendan, vuelvan a coincidir en algo. El Gobierno Nacional presentó el Nuevo Índice de Precios al Consumidor Nacional Urbano (IPC-NU) que viene armando hace casi dos años, con cierta supervisión del Fondo Monetario Internacional (FMI), y parecería ser que al menos satisfizo a todos, o por lo menos a gran parte.

La presentación del nuevo Índice estuvo a cargo del Ministro de Economía Axel Kicillof, acompañado por las autoridades del INDEC Ana María Edwin y Norberto Itzcovich (nombrados por el ex Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno durante su intervención en dicho organismo), que dicho sea de paso no pertenecen a la mesa chica del titular del Palacio de Hacienda. Por lo tanto aquí tenemos una primera conclusión de tinte político. La necesidad de mostrar un cambio en materia de análisis inflacionario superó cualquier diferencia política que pueda existir entre Kicillof y Moreno: éste último aún mantiene relaciones con autoridades del INDEC y algunos funcionarios de la Secretaria de Comercio.

Como parafrasea la frase de esta semana, el mismo Ministro remarcó el aumento de precios que hubo durante el primer mes del año 2014. La cifra arrojada fue del 3.7%, con una diferencia de menos de 1 punto si la comparamos con el Indice Congreso (medición de consultoras privadas que marcó un 4.6% para el mismo mes del corriente año).  Como segunda conclusión, el Gobierno Nacional de alguna manera admite algo que venía negando. Obviamente sin decirlo tácitamente, o sea sin nombrar inflación dice que hubo un “aumento sostenido de precios”, porque asumirlo claramente sería un costo político muy alto y perdería sentido el discurso que responsabiliza a diferentes sectores de la cadena de valor.

Pero también, con este nuevo anuncio se quiere “hacer olvidar” lo sucedido anteriormente. Es una especie de borrón y cuenta nueva, y lo que antes se medía nada tiene que ver con lo sostenido a partir de este año. De un mes a otro, cambió el panorama y por eso es relevante que hayan arrojado un número que se acerque mucho más a la realidad. No vamos a poder comparar la inflación interanual, porque los números promulgados en los años anteriores no reflejan la metodología impulsada a partir de ahora (mide según seis canastas regionales y no incluye a la Capital Federal que es donde más se siente el aumento de precios).

El aumento en los precios del transporte, combustible, gastos de medicinas prepagas y vacaciones son las bases del 3.7%. La diferencia con el 4.6% del Congreso, radica principalmente en los aumentos de precios sobre transporte y combustible, que se siente mucho más en Capital Federal y Conurbano Bonaerense (centro de análisis de las consultoras privadas). La devaluación del 20% ocurrida durante el primer mes del año no repercutió directamente en las cifras de este mes, pero sí debería hacerlo sobre la inflación que se conocerá para el mes de febrero.

Por otro lado, y como otra conclusión política, el Gobierno Nacional se vio acorralado ante la necesidad de financiamiento internacional. Como dicen algunos economistas, Juan Carlos Fábrega (Presidente del Banco Central) es quien está llevando adelante el manejo macroeconómico de las finanzas nacionales (obligando a los bancos privados a reducir su capacidad de activos en dólares a un 30% o aumentando las tasas de intereses en la misma línea, son algunos ejemplos), mientras que el Ministro Kicillof está más preocupado por controlar los aumentos de precios (junto a Jorge Capitanich, Jefe de Gabinete y su equipo en la Secretaria de Comercio) y por obtener crédito internacional y saldar deudas, como por ejemplo con el Club de París.

Para ello es que el Ministro necesitaba tener el visto bueno del Fondo Monetario Internacional, quien tomó nota de este nuevo índice y evaluará los pasos a seguir. Debemos recordar, que a los ojos de este organismo internacional, el país se encuentro bajo moción de censura por la falta de claridad de las cifras arrojadas por medio del INDEC en los últimos años. Por lo tanto, un buen resultado con estas gestiones, no sólo levantaría esta moción, sino también permitiría recuperar credibilidad internacional, y que el FMI nos apoyé en litigios internacionales, como puede ser con el Club de París.

Si nos comparamos con otros países de la región, Argentina en sólo un mes tuvo más de la mitad de la inflación anual que dio a conocer Brasil: 5.9%,  Uruguay 7% y/o Chile 3%. Ni que hablar si miramos un poco más allá; tres veces más que la inflación de Estados Unidos y casi un punto más que la medida por China. En Brasil (al igual que la mayoría de los países emergentes) vale recordar, la moneda se está devaluando en respuesta tamién a los ajustes del Plan de Estímulo que está llevando adelante la FED, quien tiene nueva autoridad y que dijo que por lo menos hasta fin de año se mantendrán en la misma línea.

Es por ello que para seguir manteniendo competitividad en el mercado internacional, Argentina debería conservar una relación entre la devaluación de su moneda (que como dijimos se verá impactado en la inflación de febrero) y la relación dólar-peso, además de combatir la inflación con un plan anti-inflacionario integral; que con este nuevo índice parecería dar el puntapié inicial. Habrá que ver si los próximos pasos se dan por medio de una disminución en la obra pública y en los subsidios. De hecho el mismo Ministro de Economía admitió que se están evaluando retoques de tarifas.

Obviamente el 3.7% también arroja algunos problemas como por ejemplo que pasará con los bonos de Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Estos son títulos públicos que pagan intereses según la inflación oficial, que hasta el momento no eran “rentables” porque el Gobierno venía comunicando números muy por debajo de lo que reflejaba la realidad. Debemos esperar a saber cómo toman los bonistas este nuevo Indice, y que pasará con la retroactividad de los intereses; aunque el Gobierno podría argumentar que es una nueva metodología que nada tiene que ver con la anterior (haciendo referencia a lo mencionado sobre “borrón y cuenta nueva”).

Además, el Gobierno debe estar atento también a las paritarias, porque ahora estás tendrán mucha más presión para los funcionarios a la hora de negociar. Con una inflación reconocida, los gremios querrán tener pisos más altos de los planteados, ya que tranquilamente podrían prever una inflación sostenida anual del 45% (aunque debemos admitir que los meses más “caros” serán enero, febrero y marzo seguramente, y luego debería bajar o mantenerse). Entre esto, la reapertura o no de las paritarias durante el año y el control de precios por medio del programa “Precios Cuidados” estará centrada gran parte de la atención del oficialismo para contener la inflación.

La admisión de un número más real no sólo sincera la economía, sino también otros índices que están atados a la inflación como pueden ser el crecimiento económico (que tiene ajustado el pago de bonos según el aumento del PBI argentino) y/o los índices de pobreza e indigencia. Pero por sobre todas las cosas, abre un nuevo capítulo de nuestra visión para con el país y el mundo. Difícil es decir que el problema está solucionado, pero si debemos alentar y celebrar esta decisión política del nuevo índice, aunque suene paradójico.

Sobre el autor

Mariano Vila is the Public Affairs Director at Edelman Argentina. He is in charge of developing governmental relations´ strategies for clients, like monitoring, warning systems, relationship and influence and strategic partnership. Lately he has worked with companies as MasterCard, Tyco/ADT, HP, SCJ and Bridgestone among others. He developed his career in the area of Tourism of the Argentinean National Government, where he served as Head of Product and Networking Area and as Market Manager for the long haul markets at the National Institute of Tourism Promotion (INPROTUR), of the National Tourism Ministry. Mariano has a degree in Political Science in the Pontificia Universidad Católica Argentina. He is a member of the Corporate commission of the Public Relations Council. He is fluent in Spanish, English and Portuguese and he knows about social media and web 2.0 strategies.