Sunday 26 March 2017

La política y la economía van de la mano

Frase de la Semana

“Porque haya una devaluación del X% no quiere decir que todos los precios de la economía estén dolarizados y se tienen que mover X%”

Axel Kicillof (Ministro de Economía de la Nación) – 29/01/2014

Argentina está atravesando una situación crítica, que si bien es prematuro anunciarlo, podría preceder al inicio de una crisis económica/financiera que deje, al menos, algunas marcas. De todas maneras, a través de los años, nuestro país ha tenido cíclicamente diversas perturbaciones de esta índole que se derivaron, en algunos casos, de crisis internacionales. Sin embargo, muchos coinciden en que el trasfondo de la coyuntura actual tiene un origen en la política.

Tal vez el punto más crítico se dé a partir de la enfermedad de la Primer Mandataria, que con su salida de la esfera central, dejó la gestión diaria en manos de Ministros que no han sido designados por la voluntad popular, y a partir de lo cual, comenzaron a tejerse todo tipo de especulaciones.

Cierto es que el Estado Nacional cuenta hoy con las reservas suficientes para hacer frente a todo tipo de pagos; sea por importación de energías, por pago de deuda o de bonos, o por aumento del gasto público (subsidios principalmente) etc. No sólo eso, parece tener la voluntad de reinsertarse en el escenario internacional, o por lo menos se muestra así cuando intenta negociar con el Club de París, con el CIADI, con Repsol o permitiendo que el FMI vuelva a auditar los números de la economía luego de siete años. Tal vez lo que más ruido haga, y en definitiva lo que más preocupa, es como se llegó a tener menos de USD 29.000 millones cuando hace poco más de dos años contábamos en nuestras arcas con USD 52.000 millones . Pero las reservas son precisamente eso, reservas. Es la potestad que tiene el Estado para atesorar divisas para hacer frente a situaciones adversas.

A esto se suman las noticias que provienen de los Estados Unidos, donde la FED (Reserva Federal) acaba de anunciar la disminución en su programa de estímulos (una vez más) a la economía mundial, pasando de USD 85.000 millones a USD 65.000 millones mensuales que impacta por sobre todas las cosas en los mercados emergentes, dependientes en gran parte de los capitales de flujo internacional (que vendría a ser algo así como dinero barato, que sobra en los países desarrollados y se invierte en estos). Esto hizo que gran parte de los emergentes aumentaran sus tasas de interés por medio de sus respectivos Bancos Centrales, obligando así a que los bancos privados y públicos actúen en consecuencia y abriendo de nuevo una incógnita entre los países en desarrollo ya que existen algunos más vulnerables que otros ante la falta de inversiones extranjeras.

Ante este escenario, la principal inquietud que surge hoy es cómo hará el Gobierno Nacional para frenar la disminución de las reservas. Las últimas medidas tomadas, por ahora no garantizan que sean suficientes, aunque es muy anticipado decir que no van a funcionar. Hay que reconocer que la admisión a ciertos problemas, como la inflación, ayuda a enfriar las especulaciones. No es casualidad que varios economistas, sin importar su ideología, hayan coincidido en que está bien que el Palacio de Hacienda haya devaluado el peso argentino en casi un 20% (a pesar de que el Jefe de Gabinete haya negado esta acción como parte de una decisión directa del Estado Nacional).

En Argentina, para bien o para mal, el Poder Ejecutivo tiene incidencia directa en las decisiones financieras y monetarias. En otros países, por ejemplo, el Presidente no puede designar al Presidente del Banco Central. Aquí sí, y es por eso que decimos que el trasfondo de esta situación está en la política. El Banco Central ordenó a los bancos frenar hasta el lunes por lo menos cualquier tipo de operación, por más pequeña que sea, de pago de importaciones. Obviamente buscan evitar que haya caídas en las reservas, en gran parte demandadas por el pago de deuda e importaciones de energía. Pero por otro lado, se está aguardando también que la gente vuelva a confiar en el sistema financiero ya que gran parte de los dólares que se están comprando (luego del levantamiento del “cepo”) están siendo retirados del mismo pagando un 20% (como anticipo de bienes personales y ganancias). De todas maneras, lo que se retira por ventanilla de las entidades financieras, no cubre lo que sale por pago de energías y deuda.

Ante esta necesidad de divisas extranjeras, el Gobierno está presionando cada vez más al sector de exportadores de granos para que liquiden el remante de la campaña anterior, que se estipula cercano a unos USD 3.500 millones. Con este monto se inyectaría gran cantidad de dinero al sistema, mientras comienza una nueva temporada de cosecha. Igualmente se puede percibir que esta pulseada no será tan fácil, porque los exportadores parecen no querer colaborar y esperan mejores precios del mercado internacional haciendo la tarea un poco más difícil.

El objetivo principal del Gobierno, por medio del tándem Jorge Capitanich y Axel Kicillof, es tratar de sentarse con la mayor cantidad de áreas de la economía en medio de las reuniones de la “Cadena de Valor”. Con ello buscan ajustar los precios, evitar aumento de valores desconsiderados a los ojos del oficialismo y esperar a que llegue marzo, abril donde se dará apertura a las paritarias, que al momento se avizoran complicadas por el aumento de inflación y la reciente devaluación.

A partir de ello, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aire Daniel Scioli, encomendó a su Ministra de Economía, organizar una reunión con sus pares de otras provincias para sentar precedentes y unificar criterios cercanos al 25% de aumento que estarían dando las provincias como techo para estas negociaciones. Con esto buscarán evitar desbordes y efectos contagios, tal cual sucedió durante las negociaciones con las fuerzas policiales a fin del año pasado. Pero por otro lado, el Gobernador Scioli, intenta imponer su agenda y mostrarse como cabeza de una nueva Liga de Gobernadores que están colaborando para no tener “intentos desestabilizadores” como así tildan los principales voceros del Gobierno Nacional.

Con respecto a este último punto, es importante remarcar que tal vez existan algunos sectores de la economía que tengan este objetivo. Pero en definitiva el principal perjudicado, en caso de que ocurra algo, es el país, y no el peronismo o el radicalismo. Tampoco es un buen camino, usar ese discurso para buscar responsables y no hacer un mea culpa sobre cómo se manejaron las cosas hasta aquí. Y gran parte de esta responsabilidad le cabe a la oposición, que no ha sabido constituirse como tal y termina siendo un opinólogo, más que un actor político.

Además de las paritarias, que parecería ser el próximo gran conflicto de 2014, seguramente se imponga en la agenda pública un nuevo debate acerca del presupuesto. El mismo, tanto a nivel nacional como provincial y local, se había calculado con índices y variables que quedaron algo desactualizadas tras las últimas medidas. De hecho, la provincia de Santa Cruz anunció que el suyo será debatido en los próximos días nuevamente, y seguramente traerá un efecto contagio en otras provincias que obligará al Estado Nacional a retomar este tema.

Pero no es tan fácil, porque admitirle a la oposición que hay que debatir de nuevo acerca de la ley de leyes, significaría también admitirle que “ellos tenían razón” cuando hablaban sobre los índices de la economía argentina, y se pagaría un costo político muy alto que el oficialismo no está acostumbrada a asumir.

 

Sobre el autor

Mariano Vila is the Public Affairs Director at Edelman Argentina. He is in charge of developing governmental relations´ strategies for clients, like monitoring, warning systems, relationship and influence and strategic partnership. Lately he has worked with companies as MasterCard, Tyco/ADT, HP, SCJ and Bridgestone among others. He developed his career in the area of Tourism of the Argentinean National Government, where he served as Head of Product and Networking Area and as Market Manager for the long haul markets at the National Institute of Tourism Promotion (INPROTUR), of the National Tourism Ministry. Mariano has a degree in Political Science in the Pontificia Universidad Católica Argentina. He is a member of the Corporate commission of the Public Relations Council. He is fluent in Spanish, English and Portuguese and he knows about social media and web 2.0 strategies.