Tuesday 25 July 2017

Pasaron las PASO

Frase de la Semana

“Quiero debatir con los titulares, no con los suplentes”

Dra. Cristina Fernández de Kirchner (Presidente de la Nación) – 14/08/2013

Las elecciones de medio término, como son las de este año, puede arrojarnos ganadores y perdedores pero no de manera absoluta. Nos brindan resultados relativos porque debemos saber mirar que cada partido y/o dirigente tienen diferentes objetivos. Obviamente todos quieren ganar, pero ese triunfo al que aspiran varía según sus condiciones, y cada uno conoce cuáles son los pisos y techos reales.

Los electores lejos estamos de apreciar las plataformas políticas, que históricamente fueron las bases de cualquier campaña. En la actualidad nos conformamos con elegir entre figuras partidarias, pasando de los partidos políticos tradicionales a personalidades políticas. Se podría hablar de un sistema de partidos donde predomina el liderazgo de cada uno de los candidatos. Una vez que se constituye este liderazgo, se constituye un Frente que termina siendo un espacio más que nada donde confluyen diversas personalidades, que no siempre han estado de acuerdo, pero lo hacen con un mismo objetivo (temporal a veces), ganar y posicionarse en una elección.

Como decíamos pasaron las PASO, y dejaron su huella. En primer lugar, en diciembre de 2013, si algunos resultados se dan, podremos ver un Congreso de la Nación cargado de dirigentes con peso e historia propia y también con personalidades que provienen de sectores alejados de la política. Para las elecciones de octubre tenemos entre las listas a ex Gobernadores, un ex Vicepresidente de la Nación, ex Ministros de la Nación del actual Gobierno, dirigentes sindicalistas, empresarios, periodistas y hasta los denominados miembros de la “farándula argentina”.

En lo que respecta netamente a los números que dejaron las PASO, obviamente encontraremos sectores más preocupados que otros. Los resultados en los diferentes distritos del país se presentan como un desafío para el Frente para la Victoria (FpV) para los próximos dos años, ya que marcaron una fuerte consolidación de muchos sectores de la oposición, al mismo tiempo que ratificaron en la provincia de Buenos Aires, distrito clave de la política Argentina, el surgimiento de Sergio Massa como protagonista.

Obviamente el oficialismo sigue y seguirá siendo después de octubre la principal fuerza nacional. Ostentan el poder hace más de 10 años y ha sabido desarrollar una “infraestructura proselitista” por todo el país, y está bien que así sea. Son las reglas de juego y hay que aceptarlas. Tal vez el foco de atención, como lo están demostrando algunos de los referentes kirchneristas más importantes, este en cómo comunicar su mensaje a aquellos que no los votaron. Hay un sector de la población que apoyan las políticas de gobierno y estos mantendrán su fidelidad. El foco estará puesto en aquella parte de la ciudadanía, que vio en Massa una alternativa, pero que no son antikircheniristas 100%.

Por su parte Massa, obtuvo un techo en estas elecciones más alto de lo que esperaba tal vez e inclusive la diferencia con Insaurralde, fue mayor también. La contienda política por medir quienes serán las primeras dos fuerzas estará concentrada entre ambos candidatos. Da la sensación que tanto el Frente de Margarita Stolbizer, como el Frente de Francisco de Narváez entablarán otro tipo de conversación.

Es cierto que no existen ganadores y perdedores absolutos como mencionamos. Pero los casos de Mauricio Macri y Daniel Scioli vale la pena mencionarlos como ejemplos distintivos. Por un lado, el actual Alcalde de la Ciudad de Buenos Aires, sufrió un duro revés en su bastión electoral. Si bien sus candidatos terminaron primeros, como fuerza política se vio relegada al segundo puesto por la gran performance del Frente Unen. Macri deberá preocuparte por tratar de captar parte del voto que apoyó a UNEN (que es no kirchnerista) para que no se vuelva a repetir. Además al no cerrar una lista propia en la provincia de Buenos Aires, sino tener candidatos en listas aliados, se reducen sus chances a ser presidenciable en 2015.

Por su parte, Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli se mostró en todo momento con la Presidente y con su candidato, Martín Insaurralde. Apoyó su campaña, pero no tuvo candidatos propios en la lista en los puestos relevantes. Por lo tanto estos resultados adversos, lo dejan bien parado a él y a sus aspiraciones a Presidente ya que precisamente no tiene gente propia y podría salir “airoso” ya que estos resultados no lo afectan directamente a él.

Si bien los resultados de las primarias se presentan como una buena manera de ver lo que puede suceder en las elecciones legislativas de octubre, estas últimas también van a presentarse como un termómetro para ver qué sucederá en el país en los próximos dos años y las elecciones del 2015.

Al mismo tiempo, es importante resaltar que en los próximos dos meses la situación económica y los cambios que venía efectuando el gobierno nacional van a permanecer en una especie de freno momentáneo, ya que cualquiera de estos cambios podría representar una reducción en su caudal de votantes. La “pérdida” del oficialismo en los principales distritos del país como Buenos Aires, Capital Federal, Mendoza, Córdoba, Santa Fe e incluso Santa Cruz se presentan como el mayor desafío a sobrepasar no sólo para las próximas elecciones de octubre sino en lo que resta de Gobierno kirchnerista, que se puede interpretar bajo el síndrome del lame luck (pato cojo), que explica que cualquier gobierno de cualquier país del mundo comienza a sufrir la pérdida de sus aliados, básicamente porque se va acabando su poder.

Sobre el autor

Gonzalo Plecity is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He hold a BA in International Relations at the University of the Salvador. Previously, he worked as Operations and Supplies Officer in Pleamar Srl.