Wednesday 18 January 2017

Public Affairs Agenda –26 de Julio de 2013

BCRA

NOVEDADES EN EL SUPERÁVIT FISCAL

El martes 23 de julio se conocieron los resultados del INDEC de la balanza comercial del mes de junio y también los del primer semestre del año. El saldo de junio entre importaciones y exportaciones dejó un superávit de U$S 1.155 millones, lo que implicó un crecimiento del 27% respecto al mismo mes de 2012. Se logró una mejor performance en la exportación de productos primarios y de manufacturas agropecuarias, pero también hubo fuertes caídas en venta al exterior de combustibles y energía.

Pero el dato a destacar es que esta leve recuperación no logró evitar un desplome del 25,5% del superávit comercial durante el primer semestre, en relación al mismo período del año pasado. En la primera mitad del año, la balanza comercial registró un saldo positivo de U$S 4.954 millones, frente a los  U$S 6.652 millones alcanzados en 2012.

En el lapso enero-junio, las exportaciones totalizaron U$S 40.921 millones, lo que representa un incremento de 5% en seis meses, pero las exportaciones superaron ampliamente esa cifra, con U$S 35.967 millones que significaron un alza interanual del 11,3%.

Frente al objetivo del Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de alcanzar para fin de año un superávit fiscal de U$S 10 mil millones, hay opiniones cruzadas. Desde el sector especializado en importaciones, algunos estiman que es muy posible alcanzar esa cifra -que significaría repetir lo conseguido hasta ahora- ; mientras que para otros conocedores del tema estiman que el período julio-diciembre va a ser más complicado para igualar la perfomance parcial.

 

DEMORAS EN AUTORIZACIONES A IMPORTACIONES DE INSUMOS

Desde el sector industrial dieron a conocer su malestar debido a las demoras en la Secretaría de Comercio Interior a las autorizaciones para la importación de insumos, que resultan imprescindibles para el común desarrollo de la producción y que no pueden ser reemplazados por la fabricación nacional.

Los insumos demorados son, entre otros, varios necesarios para la construcción. Otros son químicos que se aplican en controles de calidad para la actividad de biocombustibles, reactivos de uso médico, tintas para el sector de impresión, instrumental médico imprescindible para el uso en todos los hospitales públicos y privados, productos eléctricos, para computación, insumos y accesorios para telefonía.

Muchos de los insumos forzosos y que se demoran en ser autorizados en su importación, corresponden a la industria petrolera y energética, un sector que el Gobierno busca promover con las nuevas condiciones contractuales que permitieron el acuerdo de inversión de Chevron, y con la emisión y estímulo a empresas de compra de los BAADE. De esta manera, se quiere revertir el creciente déficit del sector energético generado ante la necesidad de importar combustible, gas y electricidad.

 

FUGA DE DIVISAS

Mientras el gobierno nacional está abocado en mantener una balanza comercial positiva, la salida de divisas ha aumentado considerablemente en el primer semestre del año por la necesidad cada vez mayor de importar energía. La importación de combustible, de U$S 3.270 millones entre enero y mayo -equivalente al 8% de las reservas del Banco Central-, aumentó un 47,5% respecto al mismo período de 2012. Esto se produce porque la demanda energética crece en todos los sectores y la oferta decrece en forma alarmante.

Debido al frío, se estima que durante el trimestre junio-julio-agosto, las importaciones de energía aumenten aún más para poder satisfacer el incremento de su demanda, especialmente de gas y electricidad. La caída  en la producción de gas durante los últimos años es la mayor responsable de las importaciones de combustibles: en el primer cuatrimestre, la oferta de éste hidrocarburo disminuyó un 7,4%. Entre enero y mayo, la empresa estatal de energía Enarsa gastó U$S 2108 millones, principalmente en compras de gas en el exterior.

Un punto importante a tener en cuenta es que estas cifras de importación de energía no incluyen los gastos en compras realizados por Cammesa, la administradora estatal de energía eléctrica. Esta compañía, la principal favorecida con los subsidios estatales destinados a mantener las tarifas de luz casi congeladas, es otra de las grandes compradoras de energía.

Sobre el autor

Nicolás Gandini is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He holds a BA in Political Science from the Universidad de Buenos Aires. He led a one-year-practice in journalism in Fundación Perfil, so his profile is near Political Communication. Previously, he made field work and surveys for sociological studies and investigations in the Universidad de Buenos Aires.