Tuesday 24 January 2017

Pasaron 10 años, restan 2 años

Frase de la Semana

“No hubo un presidente tan agraviado como Cristina”

Oscar Parrilli (Secretario General de la Presidencia) – 23/05/2013

 

 

Este fin de semana el Gobierno Nacional, encabezado por la propia Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernandez de Kirchner, cumplirá 10 años en el poder y con motivo de ello se realizará un mega festival en diferentes puntos del país con un foco más que especial en la Plaza de Mayo frente a la Casa Rosada.

Hay pocos países en el mundo, que vivan con Democracia, que tengan en el poder a un Gobierno por más de 10 años. Argentina tiene experiencia en eso con presidencias como la de Carlos Menem quien también estuvo ese tiempo luego de haber reformado la Constitución en 1994 cambiando un mandato de 6 años, por dos de 4 años. Lo particular en la actual administración es que todavía quedarán más de 2 años al frente del país, y eso no es un detalle menor.

En cualquier parte del mundo, cualquier Gobierno tiene a perder poder en sus dos últimos años. Porque es un proceso de desgaste lógico ya que se terminará su mandato. Aquellos que hoy están, empiezan a buscar otras alternativas, a escuchar otras campanas y formar nuevas alianzas. La conformación del Congreso de la Nación, en estas elecciones de octubre será determinante. Pero no sólo por la conformación en sí misma, sino también porque obligará a los que hoy ostentan el poder, sobre todo al Peronismo, a ver qué estrategia toman y a re ordenarse puertas adentro porque precisamente entrarán en sus dos últimos años de gestión.

Desde que Néstor Kirchner asumió la Presidente en mayo de 2003, hasta estos días en donde su esposa está comandando las riendas de la República Argentina han pasado muchísimas cosas. 10 años no es poco tiempo. Acontecimientos buenos, malos, noticias sorprendentes, decisiones incuestionables, enfrentamientos sin sentido y momentos límites.

Sólo por nombrar algunos puntos de estos 10 años de gestión podemos mencionar el constante reclamo del país ante organismos internacionales por la Soberanía de las Islas Malvinas, la intervención del INDEC con su cuestionable promulgación de índices de precios, la reforma de la Justicia, la pelea interminable con el Grupo Clarín, la falta de construcción de una oposición fuerte, la política contundente sobre Derechos Humanos con el respectivo enjuiciamiento a los responsables de la Dictadura, el control de precios y el cepo cambiario, funcionarios oficiales envueltos en casos de corrupción, el crecimiento del rol del Mercosur y de la Unasur, el enfrentamiento con el ALCA y la profundización de las relaciones con Venezuela y Cuba, la diferencias económicas con Brasil, el Memorándum con Irán por la causa de la voladura de la AMIA y la asunción de un Papa Argentino y de una Reina de Holanda también argentina.

Continuando con la estatización de empresas del Estado que estaban en manos de privados, las políticas en materia de Transporte luego del accidente ferroviario más grande de la historia Argentina, las idas y vueltas con el Sindicalismo que llevó a la conformación de dos CGT, las candidaturas testimoniales, la estatización de las AFJP, las Asignación Universal por Hijo, el aumento constante de precios y la inflación, la 125 con el Campo y el “No Positivo” de Cobos, la valija de Antonini Wilson, la salida del país de la minera Vale, el programa “Fútbol para Todos”, la Ley de Medios, las repercusiones de la crisis económica mundial en 2009, el modelo “Nacional y Popular”, el programa de televisión  “6, 7, 8”, el rol financiador de la Anses, la derrota electoral en las legislativas de 2009 del kirchnerismo y la muerte de Néstor Kirchner en 2010 que cambió para siempre todo el escenario político de nuestro país.

En fin, muchísimas cosas sucedieron. Seguramente queden afuera otros más, que no son menos importante para nuestra historia. Más allá de si son 10 años de la “Década Ganada” o la “¨Década Pérdida”, debemos ser conscientes de que aún este mandato no termina, y no es intención que esto suene como algo negativo. Si al Gobierno le va bien, al país le debería ir bien. Pero debemos ajustar muchas cosas como sociedad para que los dirigentes políticos puedan escuchar esos reclamos.

La constante división y crispación que vive la sociedad es lo más preocupante en estos tiempos. La falta de tolerancia y de diálogo hace imposible por momentos conformar una Nación con todas las letras. Más allá de los festejos de este fin de semana, el lunes siguiente el país continúa su vida diaria, con buenos y malos momentos. Es verdad que “Argentina, es un país con buena gente”, pero a veces parece que “Argentina es un buen país, con gente”.

 

Sobre el autor

Mariano Vila is the Public Affairs Director at Edelman Argentina. He is in charge of developing governmental relations´ strategies for clients, like monitoring, warning systems, relationship and influence and strategic partnership. Lately he has worked with companies as MasterCard, Tyco/ADT, HP, SCJ and Bridgestone among others. He developed his career in the area of Tourism of the Argentinean National Government, where he served as Head of Product and Networking Area and as Market Manager for the long haul markets at the National Institute of Tourism Promotion (INPROTUR), of the National Tourism Ministry. Mariano has a degree in Political Science in the Pontificia Universidad Católica Argentina. He is a member of the Corporate commission of the Public Relations Council. He is fluent in Spanish, English and Portuguese and he knows about social media and web 2.0 strategies.