Tuesday 25 July 2017

Motores en marcha: en campaña

Frese de la Semana

“El día en que creemos el botón antizonzo a la Argentina no la para nadie”

Cristina Fernandez de Kirchner (Presidenta de la Nación) – 16/05/13

 

Todos, absolutamente todos los dirigentes políticos están iniciando sus campañas políticas con miras a las PASO (Primaras Abiertas Simultáneas y Obligatorias) en agosto y a legislativas de octubre.

En las últimas semanas el Ministerio del Interior y Transporte publicó las fechas exactas sobre cada una de estas instancias. Hasta el 12 de junio los partidos tienen tiempo para presentar las alianzas, que de a poco empiezan a vislumbrarse mientras que el 24 del mismo mes se oficializarán. Luego, el 11 de agosto serán las elecciones PASO y el 7 de septiembre finaliza el plazo para presentar los candidatos proclamados en esas elecciones para octubre que serán el 27, donde se renovarán legisladores a nivel Nacional, Provincial y Municipal también.

Por lo tanto cada movimiento, acto, discurso que realicen los potenciales candidatos tiene un fin. En general es llegar a aquellos votantes indecisos, que en la actualidad no están identificados con nadie. Un tema particularmente importante será el nivel de participación de la gente en estas elecciones, ya que cada vez hay más descreimiento sobre la política y sus representantes.

Vivimos bajo una sociedad totalmente dividida y crispada, donde o “sos kirchnerista” o “sos de Clarín”. Difícil construir una Nación así. Las diferencias siempre van a existir, son parte del ADN de la humanidad. El tema es cómo llevar y convivir con esas divisiones. La principal meta que tienen los partidos hoy es poder posicionar a un candidato que pueda representar a los indecisos. Y en realidad más que la meta de los partidos, es el objetivo de los dirigentes. Hace muchos años que nuestro país tiene una lógica de personalismo y no de partidismo.

Esto último tiene sus fundamentos. Existen alianzas que se están formando que hubiesen sido impensadas hace un par de años, hasta meses en algunos casos. Todo sirve y suma para derrotar al oficialismo, pero ¿a qué precio?; ¿Qué pasará si estas alianzas triunfan en las elecciones de octubre?; ¿Cómo trabajarán el día después? Estas son las grandes incógnitas que hoy tenemos, pero nos deja en evidencia que las mismas tienen sólo el objetivo de “derrotar” a la fuerza mayoritaria de turno.

Alianzas como las de Carrió y Pino Solanas,  de Narváez, Moyano y de la Sota o Macri y Posse. Roles como los de Lavagna y Lousteau que no sabemos dónde posicionarlos, figuras como Massa y Scioli que continúan especulando hasta último momento o dirigentes sindicales que han aumentado su trascendencia  como la del “Momo” Venegas y el mismo Moyano con una CGT partida en dos con Caló en el otro extremo.

Sumado a todo esto dos novedades que tendrán estas elecciones. Por un lado la posibilidad de poder elegir consejeros para el Consejo de la Magistratura por primera vez luego de las medidas impulsadas por el Poder Ejecutivo Nacional que tomaron fuerza de ley. Y por otro lado, algo que se aprobó hace varios meses ya y que tal vez muchos no se acuerdan. Por primera vez en la historia, los jóvenes entre 16 y 18 años tendrán la opción de comparecer ante las urnas. Estos son datos no menores.

Nada está ni estará librado al azar. Todo lo que pase, cualquier decisión y foto que surja tendrá directa o indirecta repercusión en la elección de este año. Además hay que tener en cuenta que en teoría es la última elección legislativa que tendrá al kirchnerismo antes de la presidenciales en 2015 (entendiendo al mismo sólo por medio de sus dos figuras más fuertes, como fue Néstor y es Cristina). No importa en qué país sea, pero siempre pero siempre, los últimos dos años de Gobierno de cualquier fuerza política son los dos años más desgastantes y preocupantes, ya que al acabar su mandato juegan un rol más protagónico las alianzas que se formen a su alrededor y la composición del Congreso para saber cómo puede llegar a quedar parado a partir del día después.

Hoy más que nunca hay que saber leer, saber escuchar e interpretar bien todos los mensajes. No quedarse con los títulos nada más, sino leer entre líneas. Para que podamos elegir representantes con convicción y seguros de lo que estamos haciendo (ya que es un derecho civil que tenemos),  debemos estar al menos instruidos para no caer en la lógica “vote a este, porque no hay nada del otro lado” o “porque es menos malo que el otro”.  Los argentinos debemos asumir la responsabilidad que tenemos cada vez que votamos, todo está en nuestras manos.

Sobre el autor

Gonzalo Plecity is Senior Account Executive for the Public Affairs practice in Edelman Argentina. He hold a BA in International Relations at the University of the Salvador. Previously, he worked as Operations and Supplies Officer in Pleamar Srl.