Tuesday 25 July 2017

Public Affairs Agenda –30 de marzo de 2012

COMERCIO CON ESTADOS UNIDOS

Distintos cruces se generaron esta semana en relación al decreto firmado y difundido por el gobierno estadounidense mediante el cual se suspendió a la Argentina del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP).  

La sanción se debe a que la Argentina no pagó los laudos que el CIADI (Centro de Arbitrajes de disputas de inversiones del Banco Mundial) estableció en favor de dos empresas estadounidenses, Azurix y Blueridge, por un total de unos 400 millones de dólares. La norma establece que los países que no pagan sus deudas no pueden acceder a los beneficios del SGP.

La medida evidencia impactos de índole más política que económica que revelan una nueva señal de deterioro de la relación bilateral con Estados Unidos. Desde la administración Obama se reprochó a la Argentina “no actuar de buena fe” al evitar el pago de fallos arbitrales. Asimismo la decisión fue asumida personalmente por Obama al estampar su firma, a la vez que la comunicó al Congreso.

Desde el Ministerio de Industria se intentó disminuir el impacto de la medida al destacar que en 2011 los exportadores argentinos solo canalizaron el 52% de sus ventas potencialmente acogibles al Sistema Generalizado de Preferencias. Es decir que, aun pudiendo, los exportadores argentinos sólo utilizaron la mitad del mecanismo del Sistema Generalizado de Preferencias.

El Sistema Generalizado de Preferencias de los Estados Unidos es un programa diseñado para promover el crecimiento económico en los países en desarrollo al otorgar tratamiento arancelario preferencial a más de 4.800 productos importados, que entran exentos de impuestos, provenientes de 129 países designados como territorios y países beneficiarios.

 

CONTROLES DE LA AFIP

A través de la Resolución N° 3304 publicada en el Boletín Oficial del jueves 29, la AFIP estableció un nuevo esquema de control aduanero, a cargo de equipos multidisciplinarios, para fortalecer los controles en tiempo real sobre la declaración y el valor de la mercadería importada.

Los casos y mercaderías serán seleccionadas en función del análisis integral de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI); la migración de posiciones arancelarias; los perfiles de riesgo; y los antecedentes de precios de mercaderías idénticas o similares, entre otros parámetros.

De acuerdo a la norma publicada, en una primera etapa, estos controles se aplicarán a las mercaderías transportadas en contenedor. En forma previa al libramiento de la mercadería, los equipos realizarán la extracción de muestras para los análisis que permitan su correcta clasificación y valoración, y durante ese plazo “el curso del despacho estará suspendido”. Asimismo, se procederá a extraer al menos diez tomas fotográficas de la mercadería, que se incorporarán a la Declaración Aduanera para ser auditadas por las áreas centrales de la AFIP.

Con esta medida, complementaria de la Resolución N° 3252 que estableció la Declaración Anticipada de Importación (DJAI), el organismo señaló que “potencia sus acciones de control en tiempo real a fin de lograr un régimen comercial más seguro y transparente”.

Al mismo tiempo esta semana Siomara Ayerán, Directora General de Aduanas de la AFIP, indicó que al día de la fecha se han recibido 162.550 declaraciones juradas anticipadas y de ese total se han autorizado el 70% que equivale a 11.276 millones de dólares.

 

IMPORTACIONES DE LIBROS

 A partir de la resolución 453/2010 instrumentada con la disposición 26/2012,  desde el 12 de marzo antes de realizar una operación comercial se deberá certificar que las tintas que se utilicen no contengan más de 0,06% de plomo. A partir de esta medida se reforzaron los controles y restricciones para la importación de libros y revistas. Al mismo tiempo,  se dificultó la entrada de material impreso por el sistema de courier.

Si bien en un primer momento la Secretaría de Comercio interior frenó las importaciones de libros, el industrial gráfico Juan Carlos Sacco destacó que no se prohíbe importar textos sino que la nueva disposición es de carácter ambiental, al mismo tiempo que también busca promover la producción de libros en el país.

La resolución 453 se publicó en noviembre de 2010. Aunque la resolución declara su entrada en vigor dentro de 180 días, la puesta en práctica efectiva se produjo sólo por la disposición 26/2012 de Comercio Interior publicada en el boletín oficial el 5 de marzo de 2012. Su aplicación en realidad comenzó el 12 de este mes, fecha a partir de la cual debe presentarse previo a su comercialización o ingreso al país, según corresponda, una declaración jurada.

A través de esta medida el Gobierno tiene como objetivo proteger la “seguridad de las personas” a través de “mecanismos de control para eliminar los peligros derivados de la utilización de tintas con altos niveles de plomo en los productos gráficos”.

La medida implica la presentación de una nota en la Dirección de Comercio Interior declarando que la mercadería que se importa no contiene tintas con más de 0.06% de plomo en su composición. Luego, con la constancia de presentación, se debe gestionar la DJAI, siempre y cuando se trate de importaciones realizadas por compañías, que deberán conseguir del fabricante extranjero el dato con la cantidad de plomo en tinta del producto impreso.

Sobre el autor

Presente en el país desde 1997, Edelman asesora a clientes de diferentes sectores productivos de la economía nacional, tanto multinacionales como locales. Con un equipo de más de 45 profesionales, está abocada a brindar servicios de comunicación y marketing que aporten valor agregado al negocio.