Wednesday 29 March 2017

¿Qué tiene Twitter que atrae de forma impensada a quienes tenemos interés particular por los procesos públicos?

Las preguntas que siguen serían: ¿Por qué genera esa adicción? ¿Por qué la gente tiene la necesidad de discutir y argumentar vehementemente?

Algunas ideas sobre esto, después de escuchar una interesante nota a Sergio Ranieri, se me ocurren. Aprovecho para compartir mis reflexiones.

Antes que nada, Twitter ha tenido una genial evolución en términos de herramienta. Sin dudas surgió como una red social para compartir… un compartir genérico y libre a sus usuarios. Poco a poco este medio empezó a generar sus adictos.

No obstante, hay un mundillo de enfermos obsesionados por la realidad y la política. Tipos que no pueden desvincularse ni dos minutos con lo que pasa. Con lo que dicen los medios, o los políticos a través de diferentes canales.

Señores, ese es el mundillo de las personas que disfrutamos de ver, presenciar, influir o hasta ser partes fundamentales de los procesos públicos: leyes, resoluciones, debates, peleas por el “sentido común”.

Hoy Twitter es, para la política al menos, mucho más que un medio social de internet. Twitter es una fuente de información pura y en estado real.

Sin embargo, la magia de esta herramienta no es sólo el poder acceder a ese tipo de información, de primera mano, de la fuente misma, sin intermediación. Lo brillante de Twitter es que la discusión política en este ámbito permite una especie de “entrecruzamiento de estratos”.

Sin connotaciones negativas ni peyorativas, pienso que lo virtuoso de esta red social es la posibilidad de ver un debate sobre un tema entre políticos, funcionarios, periodistas, bloggeros, ciudadanos, vecinos y quien quiera opinar o discutir.

Está justamente ahí la magia: el político quiere hablar con el tipo común, el tipo común quiere hablar con el político. Ninguno de los dos está dispuesto a un esfuerzo demasiado grande en la relación costo-beneficio. Bingo: Twitter me da esa posibilidad con apenas unos minutos por día.

Los bloggeros toman relevancia, e inciden en la visión de los políticos, pero sobre todo de los ciudadanos. Y claro, los periodistas no se pueden dar el lujo de no competirle a estos llamados (por ellos) “falsos periodistas” que vienen a secuestrarles la profesión.

Es así que, con esa mezcla de omnipresencia compulsiva y hedonismo en estado puro, las discusiones fluyen y los personajes más llamativos se encuentran a veces enroscados en intensos debates con sujetos desconocidos para ellos y para el resto del universo.

Axel Flugel | @axelflugel
Public Affairs Director

Sobre el autor

Presente en el país desde 1997, Edelman asesora a clientes de diferentes sectores productivos de la economía nacional, tanto multinacionales como locales. Con un equipo de más de 45 profesionales, está abocada a brindar servicios de comunicación y marketing que aporten valor agregado al negocio.